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Idealista, de todo menos lista

Parece que tras la lasmitosa campaña del Getafe y sus Zombies calientes se ha abierto la veda para la publicidad de porno barato. Sí, me refiero a la polémica campaña de idealista.com en la que aparecen parejas practicando sexo en el coche, etc. Pero lo peor no es ya en sí usar un recurso (la provocación) tan viejo como la propia publicidad sino creerse muy creativo y “transgresor”. En este caso, como en el del Getafe, se trata de recursos gratuitos, sin concepto, que no sólo no aportan nada a la marca sino que la denigran, la masturban y la ponen a los pies de los caballos.
Lo más grave es que alguien la presentó y el cliente la aprobó, creyendo que estaban rompiendo la pana creativa, cuando en realidad han caído en algo muy manido. Los del portal inmobiliario -el cinismo a veces no tiene límites- no entienden (¿?) el revuelo que se ha levantado e insisten en regodearse en su genialidad idea-lista.
El director de Comunicación de idealista.com ha salido al paso de las críticas comentando que la idea inicial de la campaña era utilizar un momento que de forma irremediable te lleva a pensar que necesitas una casa (¿?). Vaya, no sabía yo que las parejas que compran piso solo piensan en lugares apacibles para practicar sexo antes que ver, por ejemplo, el precio de la vivienda, la hipoteca…
Y claro, los directivos del portal dieron rienda suelta a su genialidad y argumentaron que “surgió la idea de la situación de practicar sexo en el coche, que nos pareció que era buena porque prácticamente todos los españoles han pasado por esa experiencia. Después se pensó en plasmar la imagen como si fuera una pillada”, explica el colega y se queda tan ancho.
Y remata su sólida argumentación diciendo que el citado anuncio es “sugerente y transgresor”. Vamos a ver, creo que el concepto de “transgresor” está banalizándose para justificar lo injustificable. Se nota que esta persona no ha ido mucho al Festival de Cannes Lions Festival para entender lo que significa ese término. Debería darse cuenta de que el escándalo gratuito y barato, además de previsible es una fórmula muy vieja. Hombre, yo creo que si lo que queían era hacer ruido pues ¿por qué no sacar al portero de un edificio metiendo mado en su garita a la vecina del Sexto? ¡Qué transgresor! ¿no?
Yo entiendo que el humor inteligente y la creatividad excelente sólo están al alcance de unos pocos, pero nunca pensé que se pudiera caer tan bajo. El consumidor no es estúpido, señores de Idealista.
No sé si a los queridos colegas de esta marca les suena que existen límites, que hay códigos éticos, etc. Me temo que no, por mucho que hayan pasado por un Autocontrol con manga ancha para los excesos y muy estrecha para metáforas inofensivas. Bastaría tirar de hemeroteca…
Parece que algunos inocentes siguen creyendo aquello de “lo importante es que hablen de uno, aunque sea mal”. Pues va a ser que no. Pan para hoy, hambre para mañana. Se han equivocado. Ellos verán si prefieren una huida hacia adelante.
Lo que parece claro es que Idealista ha sido todo menos lista.
Allá ellos.