
De aquellos barros, estos lodos. Y nunca mejor dicho. Parece que la recientemente laureada campaña del Getafe empieza a tener discípulos aventajados del “caca, pedo, culo, pis, y ahora… teta”. Esta vez en versión argentina. Me refiero al reciente spot de Lola, donde una serie de protagonistas estereotipados nos cuentan que ellos se “pajean”. Al parecer, esta obra de ingenería creativa es un anuncio para la próxima edición de Upload Cinema (¿¿??), dedicada a vídeos que no son aptos para ver en el trabajo (http://madrid.uploadcinema.net/). No sé si se sentirán muy orgullosos de este esperpento con aire a campaña ya vista (Aplauso), pero empieza a ser preocupante que en medio de la que está cayendo algunos se empeñen en espantar a los pocos clientes que siguen invirtiendo en publicidad. Dirán que la campaña se ajusta al brief, que hay concepto, que es en clave de humor,…y todas esas cosas que se dicen para vestir al rey desnudo. Tranquilos, no me han escandalizado ni el cine porno barato del Getafe ni los pajistas de Lola. Simplemente me parece gratuito, facilón, obvio y poco creativo. Provocar, provocar,…lo que provoca es vergüenza ajena. Hombre, para echarse unas risas quizá sea una vía de escape, pero no para darles un Gran Premio y dedicarnos a alabar semejante soplapollez (nunca mejor dicho). Vamos, que se ha abierto la veda.
Junto a esto, también quiero denunciar públicamente a las agencias que siguen confundiendo Inspiración con Plagio. Todos los que estamos en este juego, sabemos que hay unas reglas que nunca se pueden romper y parece que algunos siguen creyendo que el resto de la humanidad somos cojos, ciegos, sordos…pero no mudos. Lo de McCann con la emotiva y premiada campaña de la AECC suena a segunda parte de algo ya visto, y lo mismo digo de su spot para Movistar y la selección española (casualmente la misma idea que el creado antes por Y&R Perú para Cerveza Cristal). Y lo curioso es que McCann ha demostrado con creces que no necesita de estas artes para estar en el top creativo de este país. Leandro Raposo y Mónica Moro son de lo mejorcito que aporta este mercado, pero deben poner coto a estos desmanes.
Pues eso.