
Si hay algo que nos ha dejado perplejos en el último Festival de Cannes ha sido la ausencia de metales en Film, una categoría en la que llevábamos ganando ininterrumpidamente desde 1974. Si ya es grave haber salido del top ten de países más creativos, aún es más serio habernos ido con las manos vacías en Film. Y lo peor es que esta sequía no ha sido como consecuencia de haber ganado carretas de Leones en categorías emergentes como Mobile, Design o Branded Content.
Que España haya roto una trayectoria de tantos años debe ser una señal clara de alarma, de que algo no se está haciendo bien. Y en esto también deberían asumir su parte de culpa los anunciantes que han dejado de soñar e ilusionarse por hacer mejor trabajo creativo. Básicamente por dos motivos: el miedo y el cortoplacismo.
A este erial hay que sumar la ausencia de Oros en las categorías donde sí hemos mojado. Otro dato para hacérselo ver… Ambos datos deberían ser un acicate para recuperar el terreno perdido y cedido a otros países latinos que están demostrando que no hay nada imposible.
Tampoco vale la excusa de que llegar a shortlist ya debería ser un premio, argumento que sirve de poco consuelo cuando ves que cada año se entregan más metales. Incluso algunos viejos del lugar dicen que antes costaba ganar mucho más un Oro que hoy. Vamos que no tenemos dónde escondernos. En 2013 tenemos una buena ocasión para dar un golpe en la mesa y volver a sorprender (sin truchos).
A reflexionar toca.