Parece que el pasado comité ejecutivo de la asociación de agencias de publicidad (AEACP) ha estado calentito. Por un lado, los que preferían mirar para otro lado; por otro, los que veían necesario actuar ya y quienes pensaban que lo mejor era tomar medidas a partir de la próxima edición de El Sol. Y al final fue esta última opción la que se impuso por aquello de que a nadie le gusta que muestren sus vergüenzas en público. Y había unos cuantos implicados en el desaguisado palmarés de este año.
A mí todo esto me parece un poco chapucero y suena a lo que dicen los niños cuando se portan mal: “ya no lo haré más, papá” (hasta la siguiente, claro). El problema es que el mal ya está hecho y quien han salido perjudicadas son las agencias y el sector. Y si no que encuesten a los clientes, a ver qué opinan. Porque este el problema más grave (la falta de credibilidad), no nos engañemos. Son los que pagan.
Me parece interesante que al menos alguien haya provocado este debate dentro de la asociación y se trate de mejorar la cosa el año que viene. Lo que no sé es si ya será demasiado tarde. Poner parches no siempre es la mejor solución.
El peligro de que se vuelva a premiar otro “Getafe” o se cuelen truchitos o truchazos está ahí. Y ya no habrá una tercera oportunidad. Seguro.