
Hoy sólo puedo hablar del éxito cosechado por nuestra seleción española de fútbol, curiosamente ahora llamada como la Roja. Ver jugar y ganar a este equipo es una auténtica delicia, y podemos extraer muchas enseñanzas para nuestro decrépito estado de ánimo. Este nuevo éxito deportivo no va a levantar económicamente a nuestro país pero sí lo puede hacer anímicamente. Y creo que una cosa acabará tirando de otra, sin ningún género de dudas. Ver ayer sobre el césped la alegría, sencillez, humildad y optimismo que desbordaron nuestras estrellas es como para tomar nota.
Hay que aprender la lección magistral que nos ha dado este grupo. Incluso a pesar del chorreo de críticas que han recibido hasta el punto de calificar su fútbol como “algo aburrido y tedioso”. Para responder a los cenizos -que por desgracia abundan- la selección hizo ayer un partido memorable de toque de precisión, estrategia y gol. Y ahí los tienen, tricampeones con Eurocopa, Mundial y Eurocopa consecutivos. Nadie antes lo había hecho y posiblemente pocos más lo harán.
Sería vital no perder esta estela. Del Bosque (a quien he tenido oportunida de conocer) encarna todos esos valores que hoy vemos en este equipo. Es un líder de perfil bajo, un tipo sencillo, humilde, equilibrado, honesto, generoso, sin altibajos,…y además es un padrazo. Y claro todo se contagia.
Pues sería aconsejable que todos nos contagiásemos un poquito de este carácter optimista y ganador, de gente que se supera ante las dificultades y que lucha hombro con hombro por un mismo objetivo. Sin rencillas infantiles, sin egos, sin Ballotelis.
Los que pertenecemos a la generación de Naranjito (mascota del Mundial de España 82), hemos visto cómo nuestra selección siempre era eliminada, hasta llegarse a acuñar el famoso “jugamos como nunca y perdimos como siempre”. Eran otros tiempos, y es lógico que las nuevas generaciones no conozcan la etapa más sombría y triste de nuestro fútbol. Con cantadas históricas incluidas. Aunque tampoco olvidaremos el 12-1 a la poderosísima Malta, claro. pero había que meterle ¡12! Y lo Hicimos;)
Yo creo que ahora podemos cambiar esta frase por el “jugamos como nunca y ganamos como siempre”. Y esta mentalidad debemos hacerla nuestra precisamente en estos momentos de crisis, de penalidades, de despidos, en medio de este túnel largo y oscuro.
Aprovechemos esta lección de los nuestros para sacar lo mejor de cada uno. Y esto incluye a agencias, medios y anunciantes.
¡Podemos!