
La cosa no está para fiestas, y nuestro mercado aún menos… Sin embargo de tarde en tarde suceden hechos que nos hacen esbozar -cuando menos- una amplia sonrisa. Esto me ha sucedido cuando he conocido la noticia de que el Tribunal Supremo ha dado la razón a Guillermo Navarro, ex presidente de Y&R, frente a WPP en un pleito que ha durado casi nueve años.
No he podido más que pensar en la famosa historia bíblica en la que Goliat, un “gigante filisteo de 2,9 metros de estatura”, que pretendía “someter” al pueblo de Israel y como fue derrotado por David con solo un cayado y una honda.
A mí me parece un caso extraordinario que, sin duda, tendrá su trascendencia en nuestro sector máxime cuando, cada vez, es más controvertido el papel, su aportación y el sentido de las agencias multinacionales en nuestro mercado. Al menos si no cambian su modelo de negocio.
Y me parece extraordinario no solamente por la desproporción de medios y recursos, sino por el tesón y la voluntad que ha demostrado este directivo para enfrentarse durante nueve años, y ganar, un pleito contra la todopoderosa WPP Group, en el que lo normal hubiera sido tirar la toalla a las primeras de cambio como han hecho la mayoría de los ejecutivos que se han enfrentado a las grandes multinacionales. En este caso la disputa, entiendo que de varios cientos de miles de euros, era por el precio de las acciones que este ejecutivo tenía en una de las filiales de Y&R en España.
Son muchos los directivos y empleados de multinacionales que prefieren un mal acuerdo y someterse al “Goliat” de turno, antes que iniciar un proceso judicial, por su coste económico y, sobre todo, por el desgaste emocional que debe suponer un proceso tan largo y, con toda seguridad, no exento de grandes sinsabores.
Y no solo esto, Navarro ha sido capaz, en estos tiempos, de hacerse un hueco importante en el mercado, emprendiendo una conjunto de proyectos dentro de nuestro sector, creando un importante número de puestos de trabajo, exclusivamente con con sus propios medios y gracias a la confianza de sus clientes, de sus socios y de sus equipos. Casi nada…
Tras años de lucha en solitario contra WPP/Sir Martin Sorrell, me hago a la idea de la satisfacción de Navarro (y los suyos) deben tener. Desde aquí quiero trasmitirle mi más cordial felicitación con la certeza de que lo puedo hacer en nombre del 99,9% de los profesionales de nuestro sector (incluidos los de Y&R, me consta).
Y lo dicho, no puedo evitar una sonrisa cada vez que un David gana a un Goliat.