La década de los ochenta está a punto de empezar. Mientras el país está todavía sacudiéndose el blanco y negro del abrigo, en plena transición, Luis, por cosas que todavía no vienen al caso, acaba entrando en una agencia de publicidad.
Allí conoció una industria que cambió la cultura popular y la economía de un país al que la modernidad se le había negado por demasiado tiempo. Y también a Dolores, una mujer diez años mayor.
Esta novela habla de la libertad, la imaginación y de las personas que hicieron las campañas que todavía forman parte de nuestra vida.
Una novela corta, intensa, entretenida y que te saca una sonrisa...como toda buena campaña de publicidad.