LEROY MERLIN transforma los desperfectos del hogar en protagonistas de terror
No hace falta vivir en una casa encantada para pasar miedo: a veces, el verdadero terror está en una puerta que chirría, una bombilla que parpadea o un suelo que cruje.
Con esta premisa - tan sencilla como brillante - LEROY MERLIN vuelve a celebrar Halloween con 'A veces un hogar puede dar miedo', una campaña que combina humor e ironía para demostrar que incluso los desperfectos más espeluznantes tienen solución.
La compañía en acondicionamiento y mejora del hogar retoma su propuesta creativa junto a Ogilvy, transformando los pequeños defectos del hogar en auténticos personajes de terror.
El tono mezcla suspense cinematográfico y comedia sutil: esos elementos “malditos” - como una bombilla que parpadea o una puerta que chirría - cobran vida y se convierten en protagonistas de historias tan cotidianas como escalofriantes, hasta que LEROY MERLIN propone la solución adecuada para devolver confort y tranquilidad al hogar.
Lejos de centrarse solo en el miedo, la campaña utiliza el humor inteligente como hilo conductor, conectando con los consumidores desde una mirada cercana y divertida, y reforzando su propósito de inspirar a cuidar y mejorar sus hogares.