Confecomerç ha lanzado su nueva campaña, «A Grandes Males, Pequeños Comercios» para recordarnos que el consumo masivo no trae nada bueno y que, en los hábitos de compra, apostar por lo local es el mejor remedio para avanzar como sociedad, especialmente en un contexto tan incierto como el actual.
La creatividad de la campaña, firmada por Rosebud, se adentra en nuestras cabezas y nos enseña, a través del humor, nuestros pensamientos más oscuros. Esos a los que nos enfrentamos cuando nuestra forma de comprar no es coherente con nuestra forma de pensar. Y es que, sí, nuestros actos tienen consecuencias. Todos lo sabemos y todos los sufrimos. Y mirar para otro lado, no va a hacer que esas imágenes indeseables se esfumen.
Pero, ¿cambiar nuestra forma de comprar? Eso seguro que sí que ayuda. «A Grandes Males, Pequeños Comercios» da la vuelta al mítico refrán: “a grandes males, grandes remedios”, y reivindica la capacidad que tiene el pequeño comercio para ofrecer soluciones a todos aquellos grandes males a los que nos enfrentamos a la hora de comprar, y su rol para enriquecer nuestra experiencia de compra con un toque más humano y cercano. Lo hace a través de tres grandes males: “el mal del carguero” “el taller clandestino” o el de sentirse, en una tienda, “un número primo”.
Fran Sanmartín, director creativo de la campaña, explica que “«A Grandes Males, Pequeños Comercios» bien se podía haber llamado «Remordimientos», porque de eso va y a eso apela. A esa sensación de culpabilidad que nos invade a algunos al leer Made in Bangladesh en la etiqueta de tu nueva y barata camiseta. O cuando te llega tu pedido online desde la otra parte del mundo con algo que podías haber comprado a la vuelta de la esquina. Y justo eso es lo que pretende esta campaña, enfrentarnos a nuestros grandes males y enseñarnos que muy cerca, tenemos una gran solución: el pequeño comercio. La forma de consumo más responsable, sostenible y humana”.
Por su parte, el director general creativo de Rosebud, Pablo Lucas, señala que “hablamos de grandes males, pero sin caer en tonos nostálgicos ni recurrir a la pena o al chantaje emocional, y siempre con el tono Confecomerç: fresco, diferente y divertido”.
La campaña incluye un spot en castellano y valenciano, gráficas para medios digitales y exteriores y la distribución de 300.000 bolsas. Se desplegará por los municipios de toda la Comunidad Valenciana, llegando a los sectores comerciales a través de las 221 asociaciones locales, gremios y mercados municipales que forman parte de Confecomerç.
A través de la creatividad y sus campañas memorables, Confecomerç ha conseguido traspasar las fronteras de la Comunidad Valenciana para convertirse en parte importante de la voz del pequeño comercio en España y Latinoamérica, incrementando su número de asociados y obteniendo reconocimientos en festivales de todo el mundo.
Con “A Grandes Males, Pequeños Comercios”, Rosebud y Confecomerç continúan el camino iniciado con ‘Principios para recuperar los Principios’ y ‘Pequeñeces’, que fueron éxitos virales, pero siendo todavía más concretos en la denuncia de aquellos grandes males en un mundo tan loco como el actual. Y es que, cuando conoces las consecuencias de tus compras, conseguir lo barato o tener lo último empieza a no ser lo primordial.