"España y Argentina han sido dos referentes de la publicidad mundial"
Entrevista en exclusiva a Santiago Olivera, Presidente de la Academia Argentina de la Publicidad y expresidente de la Asociación Argentina de Publicidad.
Santiago, ¿supuso un gran esfuerzo crear la Asociación Argentina de Publicidad?
En términos generales, no: éramos un grupo de profesionales a quienes nos encantó la idea y nos entusiasmamos desde el primer momento. Aunque luego hubo que llevarla a la vida real y ahí sí hubo un esfuerzo mayor, especialmente en lo referente a la parte burocrática. Pero contamos con un grupo de asesores (abogados, escribanos, tributaristas) que nos ayudaron a poder llevarla a la realidad incluso en un periodo tan complejo como fue el de la pandemia.
Cuando planteó esta idea, ¿le dijo alguien que se iba a meter en un tremendo lío? Lo digo porque, en ocasiones, no existe relación entre el esfuerzo y los resultados conseguidos.
¡Jajaja! No, nadie nos lo dijo, pero lo imaginamos. Sin embargo, en estos pocos años que llevamos de vida, ya somos más de 100 miembros quienes nos ayudan a alcanzar resultados sin tanto esfuerzo.
¿Se están cumpliendo las expectativas iniciales?
Si, afortunadamente. Creo que lo que nos falta es un poco más de visibilidad entre todos los sectores de las industrias de la comunicación, aunque vamos por buen camino. Sumamos más de 100 miembros, tuvimos dos ceremonias de inducción de Académicos de honor, produjimos dos documentos (que certifican nuestro compromiso con la producción de conocimiento), establecimos lazos con distintas organizaciones, participamos en foros y eventos de la disciplina. En fin, para tan poco tiempo, creo que hay mucho para celebrar.
¿Cómo estaba el mundo publicitario por aquellas fechas en Argentina?
Cuando iniciamos nuestras actividades, el mundo estaba todavía bajo los efectos de la pandemia. Que, curiosamente, o no tanto, no solo no afectó a la industria publicitaria, sino que la potenció. Lo mismo pasó en Argentina. Tras varios años de achicamiento, a partir de 2020 vimos un repunte que fue muy esperanzador para todos.
¿Cómo está en la actualidad el sector? ¿Cómo se ve el futuro?
2024 está más complicado producto de la crisis que está atravesando el país, con índices negativos en todas sus variables. Sin embargo, la actividad publicitaria resiste muy bien, gracias entre otras cosas, al haberse podido insertar en el mundo: la exportación de servicios publicitarios es una gran palanca de crecimiento para nuestra industria. Respecto al futuro, nuca hubo una época en la historia donde se haya invertido tanto en publicidad como la actual. Por eso, estamos entusiasmados con el futuro.
¿Qué cree que aporta la Academia al sector?
En primer lugar, la posibilidad de tener un espacio de reflexión, debate y discusión sobra la disciplina publicitaria. En nuestro país hay muchas organizaciones pero todas giran en torno al negocio o bien a sectores específicos (como el Circulo de la Creatividad, por ejemplo). La Academia viene a crear esa posibilidad. En segundo lugar, un lugar de encuentro para todos los profesionales de las industrias de la comunicación sin importar su procedencia: clientes, cuentas, creativos, estrategas, etc.
Tercero, tener una voz autorizada que sea referente ante la sociedad y sus principales responsables: líderes de opinión, funcionarios, gobiernos, asociaciones civiles, entre otro.
A nivel profesional, ¿qué significa ser miembro de la Academia?
Creo que lo más importante es poder devolverle a la profesión y a la disciplina todo lo que ella nos ha dado. También, por supuesto, un lugar de encuentro entre colegas para seguir aprendiendo.
¿A nivel personal qué le aporta ser el máximo responsable de la Academia? ¿y profesional?
Es una responsabilidad. Espero estar a la altura de les expectativas de mis colegas y poder legar en quien me suceda una Academia pujante y fuerte.
Recientemente se han hermanado las Academias española y argentina. ¿Qué significa y qué importancia se le da desde su Academia?
Los países en donde la publicidad es una actividad que los destaca, deben tener una Academia. En ese sentido, España y Argentina han sido dos referentes de la publicidad mundial. Eso, y por supuesto los lazos que históricamente nos unen tanto a nuestros países como a nuestra actividad, hace que el hermanar a ambas academias haya sido un paso absolutamente lógico y necesario. Creemos que entre ambas academias podemos potenciar los esfuerzo que individualmente llevamos adelante.
¿Tienen proyectos en común?
En eso estamos. Para los próximos meses estamos llevando adelante una mesa de debate ente ambas academias. Y al mismo tiempo, estamos lanzando un proyecto relacionado a la influencia de la publicidad española en nuestro país.
¿En una sola frase dígame un eslogan que defina el porque los publicitarios deben vincularse a la Academia?
La academia es lugar donde se pone en valor a la publicidad como agente tanto de negocios como cultural.