Entrevista a Rafa Pérez Iglesias y Pablo Berraondo Fraile

Roporevolución: “Con el conocimiento de mil millones de usuarios la etnografía es una herramienta de poder”

BEYUP by GeoQ no solo analiza comportamientos: los interpreta. Esta compañía ha situado la etnografía en el centro de la estrategia publicitaria, combinando tecnología propia con sensibilidad humana para comprender cómo y por qué las personas actúan en el mundo físico y digital. Con más de 700 millones de usuarios analizados y un objetivo ambicioso (alcanzar los 1.000 millones en 2026). BEYUP plantea una nueva manera de entender al consumidor, donde los datos se convierten en herramientas de poder cultural y emocional. 

 

equipo BeyUp

Para empezar, ¿Podrías contarnos qué es BEYUP by GEOQ y cuál es su propuesta de valor en el sector publicitario?

BEYUP by GEOQ es una compañía que utiliza tecnología propia de observación etnográfica para ofrecer datos comportamentales basados en los geohábitos de la sociedad. Nuestra propuesta de valor es la etnografía: combinamos datos físicos y digitales para entender patrones culturales y comportamentales y conectar marcas con audiencias de manera efectiva y emocionalmente vinculante. Somos líderes en estrategias ROPO y Drive to Store y en generar conocimiento vital en tiempo real para las marcas.

Habláis también de la "etnografía publicitaria". ¿Qué significa exactamente este concepto para vosotros?

La etnografía publicitaria es un enfoque que toma herramientas de la antropología social para analizar los comportamientos, costumbres y motivaciones de las personas. No se trata solo de datos de ubicación, sino de entender por qué las personas se mueven, cómo lo hacen y cómo toman decisiones. Esto nos permite crear campañas que no solo segmentan, sino que conectan emocionalmente con las audiencias.

¿Cómo se diferencia BEYUP by GEOQ de otras empresas de tecnología?

Nosotros creemos que el conocimiento etnográfico es una forma de poder. Por eso ponemos en valor nuestros más de 21 millones de usuarios que tenemos en España y más de 700 millones en todo el mundo, que nos permite ofrecer una visión profunda del comportamiento humano para optimizar estrategias publicitarias.

¿Por qué apostáis en el medio y largo plazo?

Nuestra estrategia y nuestra apuesta de futuro siempre ha sido el conocimiento humano. Es lo que nos va a salvar a todos. El mundo evolucionará, las tecnologías nos cambiarán, nuestros gustos estarán en las antípodas de lo que nos emociona en la actualidad si quieres, pero las personas seguiremos estando. Y las marcas seguirán necesitando a las personas, entre otra cosa para venderles. Y para ello necesitarán conocerles, y cada vez mejor. Y anticiparnos a los cambios sociales y culturales de la sociedad, que cada vez es más líquida. Y esa es la misión de GeoQ, conocer al ser humano hasta la saciedad en cada momento. Por ejemplo, la IA va a modificar el ecosistema programático y de la publicidad digital en general, la función de los traders o los propios DSPs ya están viviendo una revolución en su día a día. Sin embargo, lo que no va a cambiar es que los sistemas de recomendación van a seguir siendo y tendrán siempre por base el conocimiento del ser humano. El resto vendrá detrás.

¿Qué papel juega la inteligencia artificial en vuestras soluciones?

El ser humano etnográfico cambiará, además lo hará de una manera radical de la que no creo que seamos muy conscientes ahora mismo. La IA va a modificar hábitos y costumbres como en su día lo hizo, por ejemplo, la imprenta. En BEYUP by GeoQ jugamos con muchísima ventaja respecto a nuestros competidores, porque nuestra materia prima son los datos. La IA necesita datos, pero no cualquier tipo de dato. Los modelos requieren datos afinados, precisos y tratados, con el más alto nivel de calidad como trabaja GeoQ. Los datos deben ser interpretados con sensibilidad humana. Es la única manera que tendrá la IA y sus modelos de evitar sesgos. Conocer de manera determinística y precisa el comportamiento de millones de personas será cada vez más diferencial y necesario. 

Y en vuestro día a día, ¿utilizáis herramientas de IA?

Desde hace años. La IA es fundamental para analizar grandes volúmenes de datos y predecir comportamientos. Nos ayuda a crear clústeres dinámicos de audiencias que evolucionan en tiempo real. El modelo predictivo da lugar al modelo prescriptivo, y nuestra IA permite agilizar procesos internos, mejorar la experiencia de nuestros clientes, la entrega de resultados, la inmediatez en la propuesta de valor, las pruebas rápidas con fuego real optimizando inversiones y escalando resultados... Estamos dentro de la revolución de la IA; y esto no ha hecho más que empezar, viene una época apasionante y el río lo vamos a tener que cruzar todos, sin excepción. La alternativa será morir ahogado, no habrá otra. 

¿Qué planes tiene BEYUP para expandirse en el mercado global?

Estamos consolidando nuestra presencia en España, y desde nuestros cuarteles generales ya trabajamos en y damos servicio en Latam, EE. UU. y Europa, principalmente acompañando a empresas españolas en sus procesos de expansion y en sus estrategias internacionales. En los próximos meses anunciaremos nuestra entrada en tres mercados potentes, con la idea de activar más de 300 millones de usuarios que tenemos en ellos, con todo lo que conlleva trabajar diferentes mercados locales. Estamos muy motivados ante la oportunidad y con convencimiento de que, todo el éxito que estamos cosechando en España lo vamos a poder exportar a otros lugares del mundo.

Tenemos claro nuestro foco, no es otro que tener constantemente presente el valor de la acción

No paráis de crecer en el número de usuarios conectados a vuestra tecnología...

La verdad es que llevamos más de dos años con crecimientos muy intensos. Nuestra tecnología se ha mostrado robusta y capaz de escalar como preveíamos, motivo por el que nos encontramos actualmente en esta fase de expansion. Ya tenemos más de 700 millones de personas cuya información está curada, de manera precisa y cumpliendo los más altos estándares de calidad. Y el reto está en romper la barrera de los 1.000 millones de personas de todo el mundo tratados por GeoQ. Supondrá un antes y un después para nuestra compañía, y esperemos rebasar la cifra en el primer trimestre de 2026. Con el conocimiento de mil millones de usuarios la etnografía es una herramienta de poder.

Desde el punto de vista del negocio, ¿dónde tenéis puesto el foco?

Tenemos claro nuestro foco, no es otro que tener constantemente presente el valor de la acción. No debemos olvidar que estamos aquí para ayudar a nuestros accionistas a seguir construyendo y recorriendo camino juntos. Para ello tenemos un road map muy ambicioso para el próximo lustro, que pasa por duplicar los ingresos año tras año. Un reto importante que el equipo de dirección tiene como objetivo y que no va a cejar en su empeño hasta conseguirlo.

Volviendo a nuestro tema de portada, ¿cómo trabajáis productos como el ROPO (Research Online, Purchase Offline) con las agencias de publicidad?

Somos un aliado estratégico para las agencias. Les proporcionamos datos y tecnología que complementan sus estrategias creativas, permitiéndoles ofrecer a sus clientes campañas más efectivas y medibles. Somos disruptivos, pero complementarios.

¿A qué crees que se debe el éxito que estáis teniendo con el ROPO? ¿Por qué es tan relevante en el sector publicitario actual?

El efecto ROPO es clave porque refleja el comportamiento actual del consumidor: busca información online, pero a menudo compra en tiendas físicas. Esto conecta los mundos digital y físico, algo que las marcas necesitan entender para optimizar sus estrategias. ROPO permite medir cómo las campañas digitales influyen en las ventas offline, un área donde aportamos mucho valor. Y lo hacemos con nuestro propio grapho, un identificador de GeoQ persistente, estable y activable, que conecta en un mismo punto todos los identificadores y conexiones de cada usuario, permitiendo un trazo directo e individualizado de su vida digital y física. Oro puro.

¿Cómo aborda BEYUP el análisis del comportamiento ROPO?

Utilizamos nuestra tecnología GEOQ para observar cómo los usuarios interactúan con nuestras marcas en los canales digitales y luego visitan tiendas físicas propias o de la competencia. Montamos una visualización a medida de los intereses del cliente, y le añadimos una capa de servicios sobre los datos ROPO para ayudar a nuestros clientes a comprender bien los resultados y a activarlos para seguir retroalimentando la cadena de valor. Observar la sociedad como la suma de entidades etnográficas es la forma más precisa de entender dinámicas de consumo.

¿Qué papel juega la etnografía en vuestras estrategias ROPO?

La observación etnográfica es el núcleo de nuestro enfoque. Quedarnos sólo en lo geográfico resta valor a nuestras capacidades y a los datos que manejamos. La etnografía va varios pasos más allá de lo geográfico. Nos permite identificar zonas de influencia alrededor de puntos de venta y dirigir campañas solo a audiencias relevantes. Esto reduce el desperdicio publicitario y maximiza el retorno, asegurando que los anuncios lleguen a quienes realmente tienen interés en visitar la tienda.

¿Qué tipo de datos recopiláis para entender el comportamiento ROPO?

Recopilamos datos comportamentales, aspiracionales y psicográficos a través de los usuarios con toda nuestra suite tecnológica que la conforman diferentes píxeles, tags, sdk, tokens, scripts... Esto incluye patrones de movilidad, preferencias de consumo y motivaciones, siempre respetando la privacidad del usuario y cumpliendo con las normativas.

¿Cómo aseguráis la calidad y precisión de estos datos?

Es una obsesión en la compañía, nuestro equipo de producto y operaciones se comportan como un equipo de alta cocina con tres estrellas michelín. Todo tiene que estar perfecto, es lo que esperan nuestros clientes. Hemos invertido millones de euros en nuestra tecnología para garantizar datos de alta calidad, y seguimos haciéndolo. Nuestra prioridad absoluta es la precisión, lo que nos permite ser un referente en el mercado y marcar la diferencia respecto a la competencia. Nuestro equipo, sólo de la parte comportamental, registra más de 120 millones de posiciones curadas diarias, más de 150 gigas de información diaria, más de 250 millones de visitas mensuales cruzadas con miles de reglas de negocio. El nivel de información que manejamos es abrumador, y para eso necesitas tener un equipo de Producto y Operaciones a la altura, que sepan trabajar bien la materia prima, que se centren en los detalles y que todo escale.

¿Qué impacto tiene el fin de las cookies en vuestras estrategias ROPO?

El fin de las cookies refuerza la importancia de la etnografía como metodología de observación y raíz de la propia tecnología. Las cookies se centraban en usuarios únicos y clics, pero nosotros ponemos el foco en las personas. Nuestra tecnología no depende de cookies, sino de datos comportamentales reales, lo que nos da una ventaja en este nuevo entorno. Y nos diferencia también del entorno contextual, que puede dar problemas por el tráfico paracaidista generado por las redes sociales y amenazado por la IA y la caída del SEO y del SEM.

¿Qué desafíos enfrentáis al implementar estrategias ROPO?

Uno de los mayores desafíos es educar al mercado sobre la importancia de conectar los mundos online y offline. Muchas marcas aún piensan en digital y físico como canales separados, pero nosotros demostramos que están interconectados, y eso requiere un cambio de mentalidad. La mayoría de las marcas creen que la omnicanalidad la tienen resuelta y bien pensada, sin embargo, casi ninguna tiene enlazados realmente los canales digitales con los físicos. Para nosotros es determinante ser capaces de conectar y retroalimentar con los datos obtenidos toda la cadena de valor. Y debe ser algo constante.

¿Cómo medís el éxito de una campaña ROPO?

Medimos KPIs como incremento de visitas a tienda, conversiones en e-commerce, tiempo en tienda, tasas de recuerdo, balanceo físico/online, tasas de retención en ambos mundos, tasas de captación del online al offline y viceversa…. Todo se basa en datos medibles y muy importante, en tiempo real. Anticipamos puntos de fuga, problemas de oferta, pricing...

¿Qué sectores se benefician más de vuestras soluciones ROPO?

Retail, alimentación, restauración, moda, banca, automoción y telecomunicaciones son los más beneficiados. Por ejemplo, ayudamos a marcas de retail a sustituir el buzoneo tradicional por campañas digitales, logrando mayor alcance y medición precisa. Nos convertimos en una solución transversal, conquistando varias partes de la cadena de valor de las compañías, ayudando desde la logística hasta el lanzamiento al mercado de los productos y servicios, y retroalimentando constantemente el modelo.

¿Qué opinas del fraude publicitario en el contexto de la publicidad programática y ROPO?

El fraude es un problema serio, con estimaciones de pérdidas de 50.000 millones de dólares para 2025. En BEYUP, minimizamos el riesgo usando datos propios y evitando intermediarios. Nuestra tecnología garantiza que las impresiones y clics sean reales, protegiendo la inversión de nuestros clientes.

¿Cómo veis el futuro del ROPO en los próximos años?

El ROPO seguirá creciendo porque los consumidores seguirán combinando canales online y offline. Las marcas que inviertan en tecnologías como la nuestra, que conectan ambos mundos, estarán mejor posicionadas para captar y retener clientes.

¿Qué consejo darías a las marcas que quieren aprovechar el potencial del ROPO?

Que inviertan en entender a sus consumidores como personas, no solo como datos. Que usen tecnologías que conecten el mundo digital y físico en un mismo punto, y trabajen con partners que ofrezcan datos precisos y estrategias humanas. Ese es el camino para destacar en un mercado competitivo.