MAD WOMEN POWER

"Es increíble conducir a un equipo y llevarle a ser su mejor versión"

Irene de la Casa Diezma, Socia y Directora General de evercom, protagoniza una nueva sección de 'Mad Women Power'. ¡No te lo pierdas!

irene evercom
photo_camera Foto de Irene

¿Qué te inspiró a seguir una carrera en tu campo y alcanzar una posición de liderazgo?

Pensar que las cosas se podían hacer de una forma diferente, que podíamos ser mejores y aportar una visión distinta en todos los sentidos: con los clientes a través de la construcción de alianzas que se basaran en la confianza y fueran más allá del binomio cliente-proveedor; con el equipo intentando aprender más de ellos, reforzando su bienestar y haciendo de la consultoría un lugar que estuviera alejado de los viejos clichés de largas jornadas y sueldos bajos; con los proveedores intentando forjar un camino de crecimiento conjunto y por supuesto, con la compañía porque cuando crees en algo tienes que soñar a lo grande y rodearte de gente que haga posible hacer de ese sueño una realidad. 

¿Cuáles han sido los mayores desafíos que has enfrentado como mujer en una posición de poder, y cómo los has superado?

Compaginar la maternidad con una posición directiva. Creo que ha sido el punto de inflexión más importante de mi carrera. Gestionar los equilibrios, la culpa de no ser suficiente en ninguna de las dos parcelas en muchos momentos, la exigencia física y mental que supone tener prácticamente dos vidas, no perderte en el camino y seguir siendo tú en lo profesional y en lo personal. Tras casi nueve años del nacimiento de mi hija mayor, creo que todo ese proceso me ha hecho mejor. Mejor persona y mejor líder: más resiliente, más efectiva, práctica y, sobre todo, más humana. ¿Cómo lo he hecho? Con una familia increíble, el mejor equipo y cayéndome y levantándome muchas veces. Creo que no hay otra manera o al menos, ha sido la mía. 

¿Qué cambios crees que aún son necesarios para promover la igualdad de género en tu industria o ámbito?

El año pasado, en evercom, lanzamos el estudio ‘¿Comunicación sin género?’, un informe con el que pretendíamos entender la brecha existente entre los directivos y las directivas de comunicación de este país en cuanto a salario, acceso a posiciones de liderazgo y conciliación. Aunque hemos avanzado, aún tenemos por delante grandes desafíos. Los salarios de las mujeres siguen estando por debajo de los de sus homólogos masculinos, a ellas les cuesta mucho más llegar a ocupar su posición y ser reconocidas por ello que a nuestros compañeros estando igual de preparadas o incluso, más. Pero, quizá, el dato más preocupante es el de la conciliación porque el 55% de mis compañeras ha tenido que dejar en algún momento su trayectoria profesional aparcada por cuidar a otros: hijos, padres, personas dependientes… Si vemos los datos de ocio, de asistencia a eventos o networking, de cómo compaginan o más bien, no consiguen compaginar tener un momento para ellas con su carrera profesional o sus responsabilidades en el hogar, las cifras son escalofriantes porque ves una renuncia constante y esto debe cambiar. Pero el esfuerzo debe ser de todos, desde la gestión de la culpa para entender que esa parte de su vida es importante en el caso de ellas a la corresponsabilidad en el caso de nuestros compañeros. 

¿Qué consejo le darías a las mujeres jóvenes que aspiran a ocupar cargos de liderazgo en el futuro?

Que se puede y que deben dar el paso si es lo que quieren para su vida profesional y personal. El camino es duro y está plagado de obstáculos, pero es increíble conducir a un equipo y llevarle a ser su mejor versión. Afortunadamente, van a tener mucha suerte porque van a contar con extraordinarios referentes en prácticamente todos los ámbitos profesionales y esto ayuda mucho a tener una visión y a creer que es posible. 

¿Puedes compartir alguna experiencia en la que hayas tenido que tomar una decisión difícil y cómo la enfrentaste?

Creo que lo más difícil es irte de un sitio en el que eres feliz, pero en el que ves que no puedes crecer, que has tocado techo. Dejar atrás a un equipo al que admiras, con el que aprendes todos los días, pero estar en una estructura que se te queda pequeña y que no ves posibilidad de ensanchar para hacer realidad esa aspiración de reinvención y crecimiento. Es bonito salir bien de un sitio así, pero también es muy duro. Aún así, hay que ser valiente, hay que mirar con esperanza al futuro y pensar que queda mucho por aprender. Cuando tienes esa sensación dentro es el momento de buscar una nueva oportunidad profesional para seguir creciendo. No es abandonar, es entender que les das a otros la opción de crecer y a ti mismo la de hacer lo propio para seguir aprendiendo en otro lugar. 

¿Qué papel juegan la empatía y la colaboración en tu estilo de liderazgo?

Ahora mismo, juega un papel enorme porque no entiendo el liderazgo sin empatía, aprendizaje compartido y crecimiento mutuo. Sin embargo, no siempre ha sido así. A liderar se aprende liderando y he tenido que fracasar muchas veces y darme cuenta a través de lecciones muy duras de que no lo estaba haciendo bien. Hoy, entiendo que liderar es hacer líderes y para eso hay que dar autonomía, establecer espacios de diálogo seguros y argumentar con pasión, pero también con escucha activa. Aún sigo aprendiendo y espero poder ser mejor líder en unos años. Sin duda, tengo al mejor equipo para conseguirlo. Me enseñan cada día. 

 ¿Qué logros de los que te sientes más orgullosa destacarías en tu carrera?

Me siento orgullosa de cada paso que he dado porque todo lo que he hecho me ha conducido hasta donde hoy estoy. Mi trayectoria en evercom ha sido apasionante porque he trabajado mucho, pero el aprendizaje que he obtenido por el camino lo compensa con creces. Hacer crecer el departamento de consumo, Evercom Life, y convertirlo en uno de los más importantes del mercado español; crear un área de calidad y conseguir ser la primera agencia de nuestras características en conseguir un certificado ISO 9001 dando forma así a nuestro compromiso con el cliente; o certificar la compañía como empresa BCorp el año pasado para ser un agente de cambio social me hacen sentir tremendamente orgullosa. Sin embargo, de lo que más orgullo siento es de haber compartido tantos momentos con mis clientes actuales o pasados y con mi equipo, el de ahora y el que ya no está. De todos he aprendido muchísimo y eso me hace sentir muy plena y afortunada. 

¿Qué recursos o apoyos consideras fundamentales para que más mujeres puedan alcanzar posiciones de poder?

Una compañía que te respalde, un equipo directivo que no vea género, sino capacidades; y un grupo de mujeres y hombres capaces de creer en ti cuando no crees ni tú en ti misma y que sean soporte, respaldo y base de aprendizaje.