“La música cubana, la brasileña y el jazz han marcado mi camino”

Agustín Infante Hidalgo es un prestigioso percusionista y cantante cubano con más de 20 años de trayectoria profesional y radicado en Madrid. Su carrera se ha forjado sobre escenarios de Cuba, Portugal y España, fusionando la riqueza de la música tradicional cubana con una presencia escénica cálida, versátil y comprometida. Forma parte del grupo musical Esencia Cubana y ha participado en espectáculos internacionales como Boleros de Oro y festivales iberoamericanos de la décima
Hidalgo  músico

Apasionado de la percusión, el canto y la enseñanza musical, también ha sido profesor de música y percusión infantil, “transmitiendo mi amor por los ritmos afrocubanos a nuevas generaciones”, comenta.

Su estilo combina técnica, improvisación y una gran capacidad de adaptación a eventos privados, colaboraciones y producciones en vivo. Hablamos con él en una tarde calurosa madrileña y nos quedamos sorprendidos por su calidad humana y profesional. Empezamos por el principio de todo…

¿Cómo se inició tu pasión por la música en Cuba?

Desde muy pequeño. Tenía solo 8 años cuando entré en la Escuela Vocacional de Arte "El Cucalambé" en Las Tunas (Cuba). Allí descubrí que la música no era solo algo bonito de escuchar, sino algo que me nacía de dentro. Desde entonces no he parado.

¿Es cierto que viviste la época de los balseros que huían de Cuba a Estados Unidos?

Sí, me tocó vivir esos años en los que muchos cubanos intentaban salir del país como podían. Aunque yo era joven, recuerdo el ambiente de incertidumbre y esperanza que se respiraba. Son recuerdos que marcan.

Agustín Infante Hidalgo

¿Cuándo y por qué decidiste abandonar la Isla?

Salí de Cuba en 2004, con 19 años. Fue una decisión difícil, pero quería crecer profesionalmente, abrirme a otras culturas y escenarios. Primero fui a Portugal, donde inicié un proyecto con mi padre, y después a Madrid, donde resido desde entonces.

¿Cuáles son tus referentes musicales?

Tengo muchos, pero sin duda Silvio Rodríguez, Chucho Valdés, los grandes del son cubano… Y también artistas internacionales que admiro por su sensibilidad y su entrega, como Stevie Wonder o Caetano Veloso. La música cubana, el jazz y la música brasileña han marcado mi camino.

Has tocado con estrellas del fado portugués, con Emilio Aragón, Disney... ¿Puedes comentar esta experiencia profesional?

Cada una ha sido una vivencia única. Con Carminho, por ejemplo, fue un encuentro de dos culturas muy intensas; con Emilio Aragón y su familia, me impresionó la cercanía y el respeto con el que trabajan. Y participar en eventos vinculados a Disney fue algo muy especial, sobre todo por el impacto en el público más joven.

Háblanos de tu trabajo y experiencia en la actualidad con el grupo Esencia Cubana...

Llevo más de 15 años como percusionista y cantante en Esencia Cubana. Tocamos en La Negra Tomasa, en el centro de Madrid, un lugar que se ha convertido en una embajada cultural de Cuba. Es un proyecto muy vivo, con mucho sabor, donde el público viene a disfrutar y a bailar.

¿Has vuelto a Cuba tras tu salida? ¿Te gustaría dar un concierto a tus compatriotas?

Sí, he tenido la suerte de regresar tres veces desde que salí. Siempre es un placer volver a tu país de origen y sentir la esencia de tu cultura. Sería un sueño volver y cantar para mi gente, compartir lo que he aprendido fuera. Cuba siempre está en el corazón.

Has tenido también experiencia docente en Madrid como profesor de música. ¿Quieres volver a dar clases?

Sí, sin duda. Estuve tres años dando clases en una escuela infantil y fue muy enriquecedor. Me encanta enseñar, sobre todo transmitir el valor de la música como forma de expresión y emoción. La educación musical aún tiene mucho camino por recorrer en España, y me motiva formar parte de ese cambio.

¿Cómo fueron tus años de formación en Cuba?

Fueron intensos. Empecé con 8 años y viví interno en la escuela durante cinco años. Había mucha disciplina, pero también un ambiente de compañerismo y creatividad. Luego me formé en el Conservatorio José White, donde obtuve el título profesional de percusión. Fue una etapa clave para mí.

¿Qué opinas del éxito que obtuvo Buenavista Social Club y su influencia?

Fue una bendición. Logró que el mundo volviera los ojos hacia la música tradicional cubana, y que se valorara a grandes músicos que, de otro modo, habrían quedado en el anonimato. Nos abrió puertas a muchos.

Me encantaría compartir escenario con artistas como India Martínez, Alejandro Sanz, John Mayer o Coldplay

Tocas batería y piano, ¿te gustaría acompañar de gira a alguno de los grandes grupos musicales?

¡Por supuesto! Me encanta el escenario y la energía de las giras. Acompañar a artistas que admiro, ya sea en jazz, flamenco o música latina, sería un honor y un reto hermoso.

Comentabas que en Madrid actúas habitualmente en La Negra Tomasa... ¿Qué experiencia tienes en esas actuaciones?

Es un sitio muy especial, con un público que viene a disfrutar de verdad. Tocamos en vivo, sin trampa ni cartón, y eso te obliga a darlo todo cada noche. Es un entrenamiento constante, y también una fiesta.

¿Con qué artistas o grupos te gustaría tocar un día, tanto españoles como de fuera?

Me encantaría compartir escenario con artistas como India Martínez, Alejandro Sanz o incluso a nivel internacional con John Mayer o Coldplay. Me atraen las fusiones, los contrastes, y la emoción que generan las colaboraciones inesperadas.

¿Te has planteado lanzar algún día un disco en solitario?

Sí, es algo que tengo muy presente. Me gustaría que fuera un trabajo muy personal, donde pudiera reunir mis raíces con todo lo que he aprendido fuera. Aún no tengo claro el título… pero sé que llegará.

¿Cómo valoras premios del sector como los Grammy?

Son importantes, claro, sobre todo para dar visibilidad. Pero también creo que no lo son todo. Hay mucha música maravillosa que nunca llega a los Grammy. Para mí, el verdadero premio es conectar con la gente.