“Queremos que la sociedad entienda que planificar una despedida no es algo triste, sino una forma consciente de cuidar a los demás"
María Hermida, directora de Marketing de Pazy, reivindica un nuevo modo de entender el final de la vida en un sector marcado por la tradición y el silencio cultural
¿Cómo se posiciona Pazy dentro del sector funerario, y qué elementos de marca os diferencian en un mercado tradicionalmente poco innovador?
Pazy nace con la misión de ofrecer una alternativa clara y humana al seguro de decesos tradicional. Queremos que las personas comprendan que es posible planificar un funeral de forma sencilla, más económica que un seguro de decesos y con total libertad para decidir cómo será su despedida.
Nuestro enfoque se basa en tres pilares: transparencia, empatía y flexibilidad. Transparencia para que cada cliente sepa exactamente qué contrata y cuánto cuesta. Empatía porque tratamos con personas, no con números. Y flexibilidad porque cada historia es distinta, y la despedida también debería serlo.
En un sector históricamente centrado en el trámite y no en la persona, nos apoyamos en la tecnología y en la inteligencia artificial para mejorar la experiencia y ofrecer un servicio más claro y eficiente, pero lo realmente innovador es haber cambiado el enfoque: poner a las personas en el centro, escuchar sus deseos y respetar su voluntad hasta el final.
Hablar de la muerte sigue siendo un tema delicado. ¿Cómo habéis construido un tono de comunicación que conecte con sensibilidad, pero también con cercanía y modernidad?
En Pazy tratamos la muerte con total naturalidad, porque creemos que es parte de la vida y no algo de lo que haya que huir.
Desde el principio decidimos evitar comunicar desde el miedo, sino ofrecer serenidad y claridad. Hablamos de la muerte sin dramatismo, sin tabúes y sin eufemismos, con un lenguaje sencillo y respetuoso que invita a la reflexión, no a la angustia.
Nuestra comunicación busca acompañar, no imponer. Queremos que las personas sientan que pueden hablar de este tema con la misma tranquilidad con la que planifican cualquier otro aspecto importante de su vida. Y ese tono,sereno, empático y actual, nos ha permitido conectar con quienes valoran la honestidad por encima del miedo.
¿Cómo es vuestro público objetivo y qué insights habéis detectado sobre la nueva manera en que los españoles afrontan el final de la vida?
Nos dirigimos a personas que valoran la claridad, la previsión y el control sobre sus decisiones, que quieren dejar todo resuelto para que su familia no tenga que preocuparse llegado el momento.
Según el último estudio de la UNESPA, el 45,6% de los españoles, unos 22,3 millones de personas, tiene contratado un seguro de decesos, lo que demuestra que casi la mitad de la población se preocupa activamente por evitar que sus seres queridos tengan que enfrentarse solos a la organización de un funeral.
Ese dato refleja algo muy profundo: no es la muerte lo que inquieta, sino la carga emocional y práctica que puede suponer para la familia. En Pazy damos respuesta a esa preocupación desde otro enfoque: con transparencia, sin cuotas de por vida y con la posibilidad de decidir cada detalle de forma libre y consciente.
También observamos que cada vez más personas quieren participar en la planificación de su propia despedida, conocer las opciones y asegurarse de que se respete su voluntad.
En definitiva, el nuevo cliente funerario no busca solo resolver un trámite: busca hacerlo con sentido, serenidad y empatía hacia quienes deja atrás.
La personalización es una de vuestras claves. ¿Cómo se traduce ese enfoque en la experiencia del usuario y en vuestra narrativa de marca?
Creemos que no hay una única forma de despedirse, y eso es precisamente lo que nos inspira.
Cada persona tiene su manera de vivir, y también su manera de marcharse. Por eso ofrecemos un abanico de opciones, desde ceremonias tradicionales hasta despedidas simbólicas o más íntimas, siempre dentro del marco legal y con acompañamiento profesional.
En comunicación, esa personalización se refleja en una narrativa que celebra la vida. No hablamos solo de funerales, sino de homenajes, de la posibilidad de dejar un recuerdo significativo. Nuestra marca busca transmitir paz, autenticidad y sentido.
Desde la gestión online hasta la huella digital del fallecido, ¿cómo aprovecháis la tecnología para reforzar la propuesta de valor de Pazy y generar confianza?
En Pazy entendemos la tecnología como una herramienta al servicio de las personas. Nos ayuda a hacer los procesos más claros, ordenados y accesibles, pero siempre con un acompañamiento humano detrás.
Gracias a ella, podemos ofrecer información precisa, trazabilidad y una comunicación más fluida con las familias, evitando confusiones y garantizando que todo se desarrolle con la serenidad que merece un momento así.
Además, trabajamos para integrar la tecnología en aspectos que van más allá del servicio funerario en sí, como la gestión del legado digital del fallecido, un ámbito que cada vez cobra más relevancia.
En un contexto donde las marcas con propósito ganan relevancia, ¿cómo se comunica el propósito de Pazy sin caer en lo emocional o lo comercial?
En Pazy comunicamos desde la serenidad, no desde la emoción.
Nuestro propósito nace de algo muy sencillo pero profundo: ayudar a las personas a planificar su despedida con tranquilidad, entendiendo que anticiparse no es un acto triste, sino una forma de cuidar a quienes más quieres. Durante décadas, gran parte del sector ha utilizado el miedo a lo incierto como argumento, el miedo a no saber cuándo ocurrirá o a dejar un problema a la familia. Nosotros elegimos un camino distinto.
Nuestra comunicación no busca preocupar, sino acompañar, comprender y aliviar en un momento tan complejo como la muerte.
Hablamos con una voz cálida, empática y clara, que explica sin dramatismos, con información sencilla y transparente. Evitamos el lenguaje fúnebre o las promesas emocionales; preferimos mostrar que planificar este trámite es un gesto de responsabilidad..
Nuestro propósito no se comunica con grandes palabras, sino con hechos: transformar lo difícil en algo fácil, lo confuso en algo claro y lo temido en algo sereno. Esa es la verdadera innovación de Pazy: romper con el miedo y devolver a las personas la libertad de decidir cómo quieren ser recordadas, con total respeto a su voluntad y a los suyos.
Nuestro objetivo es seguir consolidando Pazy como la alternativa moderna
¿Qué papel juega la comunicación en cambiar la percepción del público hacia funerales más personalizados y menos tristes?
La comunicación juega un papel fundamental, porque lo que no se nombra sigue siendo tabú. Durante mucho tiempo, los funerales se han asociado a tristeza y formalidad, y nosotros creemos que es posible hablar de ellos desde otro lugar: el del homenaje y el agradecimiento.
A través de nuestra comunicación, desde las campañas hasta el tono de atención al cliente, tratamos de mostrar que un funeral puede ser un acto de cariño, de respeto y, sobre todo, de significado personal. El reto está en cambiar el imaginario colectivo: pasar del silencio y la solemnidad al reconocimiento de una vida vivida. Y eso solo se consigue con un lenguaje natural, honesto y visualmente sereno, que inspire tranquilidad en lugar de miedo.
En Pazy queremos contribuir a que la sociedad entienda que planificar una despedida no es algo triste, sino una manera consciente de cuidar a los demás y cerrar el ciclo de la vida con dignidad y coherencia.
¿Qué objetivos de marketing os habéis marcado para los próximos años y cómo imagináis que evolucionará la relación entre marca, tecnología y rituales de despedida?
Nuestro objetivo es seguir consolidando Pazy como la alternativa moderna y transparente del sector funerario, posicionando la marca como referente en comunicación clara y trato humano y personalizado.
Queremos llegar a más personas y entidades que compartan nuestra visión: que planificar con tiempo es un acto de amor, no de tristeza. Seguiremos combinando estrategia y tecnología para ofrecer información útil, experiencias más personalizadas y procesos más sencillos. Y a la vez, cuidaremos siempre el tono humano que nos define: porque incluso con la ayuda de la inteligencia artificial, la verdadera innovación seguirá siendo tratar a cada persona con respeto y empatía.