Aprovechando la llegada de la Navidad, el Ayuntamiento de Madrid ha sorprendido con el restyling de la marca institucional conservando todos los elementos distintivos. Y es que hablamos de un nuevo formato minimalista, pero perfectamente reconocible.
"Es un cambio valiente y ambicioso con una imagen rejuvenecida para una capital moderna y es acorde a la realidad y al momento que vive la ciudad. Equilibrio entre la tradición con una tipografía muy castiza que recuerda la rotulación manual y la evolución natural de los símbolos, acorde con las actuales necesidades comunicativas", afirman desde el propio Ayuntamiento.
Y es que con este cambio, el Ayuntamiento pone en valor la importancia de la comunicación y la imagen en su relación con los ciudadanos.
Desde el 2016, el Consistorio madrileño no cambiaba su imagen de marca.