Brains International Schools reflexiona con Ana Aznar sobre los límites en la educación actual

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Brains International Schools ha celebrado en su colegio Brains International School Arturo Soria un nuevo encuentro del programa Brains Invita, una iniciativa dirigida a familias y comunidad educativa que nace con el objetivo de abrir espacios de reflexión, diálogo y acompañamiento en torno a algunos de los grandes retos de la educación actual.

En esta ocasión, el encuentro ha contado con la participación de Ana Aznar, psicóloga infantil, especialista en educación y orientación familiar y autora del libro Educar también es decir no, que ha compartido con las familias una charla experiencial centrada en la importancia de educar desde el amor, pero también desde los límites, la coherencia y la responsabilidad.

Bajo el título “Educar también es decir NO: límites, liderazgo y coherencia en la educación de hoy”, la sesión ha abordado una cuestión especialmente presente en la vida de muchas familias: cómo acompañar a niños y adolescentes en un contexto social cada vez más complejo, marcado por la sobreprotección, la presión por la felicidad inmediata, la hiperconexión y la dificultad de establecer normas claras sin caer en modelos autoritarios.

Los límites como estructura para crecer con seguridad

Durante su intervención, Ana Aznar ha defendido que los límites no deben entenderse como una forma de imposición, sino como una estructura necesaria para que niños y adolescentes puedan crecer con seguridad. “Se puede ser cercano a tus hijos poniendo límites. No confundamos ser autoritario con tener autoridad”, ha explicado la psicóloga, que insiste en que educar no consiste en eliminar toda frustración, sino en ayudar a los hijos a desarrollar herramientas para enfrentarse a la vida.

Esta visión conecta directamente con el modelo educativo de Brains International Schools, que entiende la educación como un proceso integral en el que el desarrollo académico debe ir acompañado del crecimiento emocional, la autonomía personal, la responsabilidad y la adquisición de valores. Desde esta perspectiva, el colegio se consolida como un aliado de las familias, no solo en el aprendizaje formal, sino también en la construcción de hábitos, rutinas y referencias claras para los alumnos. 

Colegio y familia: una alianza educativa imprescindible

Tras la ponencia, el encuentro ha continuado con una mesa de conversación moderada por Luis Tolmos, director general de Brains International Schools, en la que participaron también Pilar Moreno, directora de Brains Conde Orgaz; Candy Hernández, directora de Brains Arturo Soria; y Paqui Molinero, directora de Brains La Moraleja. El diálogo ha permitido aterrizar las ideas planteadas por Ana Aznar en las distintas etapas educativas, desde Infantil hasta Bachillerato, y analizar cómo se viven los límites, la autonomía y la coherencia en el día a día de los centros.

Uno de los ejes principales de la conversación ha sido la necesidad de que colegio y familia trabajen de forma coordinada. En este sentido, desde Brains se ha subrayado la importancia de tener coherencia entre ambos entornos, ya que resulta esencial para que los alumnos crezcan con seguridad y comprendan que las normas no son arbitrarias, sino parte de un marco compartido que les ayuda a desarrollarse.

Durante la mesa redonda, las directoras han puesto en valor la importancia de establecer códigos claros desde las primeras edades. En la etapa de 0 a 6 años, los límites forman parte de las rutinas, de la convivencia y de la base sobre la que se construye la personalidad del niño. Y a medida que los alumnos crecen, esos límites deben revisarse, adaptarse y acompañarse de mayores espacios de autonomía, siempre dentro de un marco coherente.

Educar en autonomía, acompañar sin sobreproteger

La autonomía fue otro de los grandes temas del encuentro. Ana Aznar ha recordado que muchas veces, desde el deseo de proteger, los adultos pueden impedir que los niños practiquen habilidades fundamentales para la vida. En esta línea, el debate ha puesto de manifiesto la importancia de permitir que los alumnos se equivoquen, asuman pequeñas responsabilidades y aprendan progresivamente a desenvolverse por sí mismos.

“Cuando un niño es capaz de hacer cosas por sí mismo, su autoestima crece”, se ha destacado en la conversación, en la que se insistió en que educar en autonomía no significa dejar solos a los hijos o alumnos, sino acompañarles con confianza, presencia y criterio.

La confianza, clave para una comunidad educativa coherente

El encuentro también ha tratado la importancia de la confianza entre familias y colegio. Los participantes coincidieron en que, cuando esa relación se debilita, el principal perjudicado es el alumno, que puede recibir mensajes contradictorios. Por ello, es esencial la necesidad de mantener una comunicación fluida, respetuosa y constante entre ambas partes, siempre con el niño o adolescente en el centro.

En palabras de Luis Tolmos, director general de Brains International Schools, “educar hoy exige que colegio y familia trabajen de la mano, con confianza, coherencia y una visión compartida. Desde Brains queremos acompañar a nuestras familias también en las grandes preguntas educativas, generando espacios de diálogo que nos ayuden a construir un entorno en el que los niños y adolescentes puedan crecer con seguridad, autonomía y responsabilidad”.