Hablar de vivienda y turismo en España es hablar de un debate que parece eterno. Pero si además le sumamos las zonas más turísticas, el asunto se vuelve todavía más intenso.
En los últimos años, tanto en las islas como en las principales ciudades de la península, los ayuntamientos han empezado a poner límites cada vez más estrictos a las licencias de alquiler turístico.
La razón es sencilla: el boom del turismo ha hecho que en algunos barrios sea casi imposible encontrar pisos para residentes con unos precios razonables. Y claro, los gobiernos locales han decidido intervenir.
El problema es que este tipo de restricciones afecta directamente a los propietarios de pisos de alquiler mensual en Madrid, Barcelona, Valencia o de otras zonas turísticas de las islas. Y es que en los últimos años, conseguir una licencia turística en Baleares, Canarias, Málaga, Valencia o Barcelona, por ejemplo, suele ser poco menos que una odisea.
No se trata solo del papeleo, sino que en muchos lugares ya ni siquiera se conceden nuevas licencias. Al final esto acaba dejando a muchos dueños de pisos en un limbo en el que deben empezar a replantearse qué hacer ahora con sus viviendas.
¿Cómo están afectando las limitaciones de licencias en España?
Aunque la tendencia general es la misma en casi toda España, hay algunos matices entre cómo está afectando esto en las islas y la península.
En Baleares, por ejemplo, el control es bastante férreo desde hace años, con límites muy claros sobre dónde y cuándo se puede alquilar.
En Canarias, la presión ha crecido con la llegada de viajeros, como nómadas digitales y teletrabajadores, lo que está generando algunas tensiones entre los residentes locales y los propietarios que buscan rentabilidad.
En la península, en ciudades como Barcelona, Madrid o Málaga, están yendo por un camino parecido, con normas cada vez más restrictivas.
Todo esto parece llevar a un sector del alquiler vacacional mucho más profesional, regulado, estable y con menos margen para la informalidad.
¿Qué opciones tienen los propietarios?
La primera reacción de un propietario puede ser la frustración: “Si no me dejan alquilar a turistas, ¿qué hago con mi piso?”. Pero la realidad es que hay opciones interesantes para mejorar y profesionalizar este sector de las que se pueden aprovechar.
Hablamos de las plataformas de gestión de alojamientos. Estas herramientas están diseñadas para darnos unas soluciones prácticas en el escenario en el que nos encontramos, donde las licencias turísticas son cada vez más complicadas de obtener.
Por ejemplo, estas plataformas nos permiten poner la vivienda en alquiler para estancias medias y largas (de uno a seis meses), lo que no requiere licencia turística en muchas de las ciudades que suelen ser más turísticas de España.
Y esto nos abre un mercado distinto. El de los profesionales que teletrabajan, el de los estudiantes de intercambio, el de familias que necesitan un piso temporal por mudanza o incluso el de los nómadas digitales que quieren vivir unos meses en España.
Y es que la gestión de un alquiler vacacional o de corta o media estancia no es sencilla. Por eso, no es lo mismo publicar un anuncio y esperar que llegue alguien que contar con una plataforma que se encargue de todo el proceso, la promoción de la vivienda, la selección de inquilinos, los contratos o hasta el soporte.
Estas herramientas hacen que el propietario no tenga que estar tan pendiente de todos los detalles administrativos ni de los riesgos de alquilar “por libre”. Y además, ofrecen una visibilidad internacional a las viviendas, sin importar dónde estén.