El turismo masivo se ha convertido en un problema para muchos destinos. El impacto de la actividad de millones de visitantes al año pasa factura a lugares emblemáticos y paisajes naturales, poniendo en peligro su conservación. Algunos países aplican y estudian medidas para limitar en turismo en ciertos enclaves, e incluso, lo abordan en sus campañas publicitarias. Así lo hace Austria en su nueva estrategia de comunicación de cara a la temporada de invierno.
Junto a la agencia Wien Nord Serviceplan ha desarrollado “Non Disclosure Austria”, basada en el concepto de los acuerdos de confidencialidad, conocidos en el terreno empresarial internacional como NDAs. La campaña solicita a los turistas que firmen el acuerdo de cara a tener acceso a consejos exclusivos de auténticos austriacos para visitar el país.
Además, también pide que guarden en secreto dichos tips y su experiencia de viaje, bajo la idea “lo que sucede en Austria, se queda en Austria”.