Una de las marcas más poderosas del planeta, Coca-Cola, ha juntado a trece marcas en una campaña conjunta sin precedentes. En ella se demuestra su fortaleza en el sector de la restauración.
El concepto de la campaña se centra en la disponibilidad y conveniencia de Coca-Cola en múltiples cadenas de restaurantes. No hay dos pedidos iguales, ya que cada cliente escoge platos y condimentos a su gusto y, sin embargo, la coletilla final común es esta bebida: «…y una Coca-Cola».
Así, la multinacional ha transformado un insight cotidiano en una propuesta publicitaria de gran escala