Cuando algo es pequeño, lo habitual es intentar hacerlo parecer más grande. La nueva campaña de PS21 para KFC hace exactamente lo contrario y celebra su tamaño reducido hasta convertirlo en el centro de la historia.
Bajo el título ‘El Combito’, la marca presenta su nuevo menú -una pulguita o flautita, patatas y bebida por 2,99€- a través de una idea creativa basada en la exageración visual. En lugar de ensalzar la oferta con recursos aspiracionales o grandilocuentes, la campaña opta por un giro conceptual y todo lo que rodea al producto se vuelve gigantesco, subrayando por contraste lo pequeño -y asequible- del menú.
Las piezas producidas por Landia, se desarrollan en el mostrador de un restaurante KFC y continúan la línea narrativa de campañas anteriores como ‘Megabox’ o ‘El Chollazo’. El protagonista vuelve a ser el mismo empleado, que se enfrenta a clientes que piden literalmente “comer poco”, activando una cadena de transformaciones visuales donde los objetos cotidianos crecen hasta proporciones desmesuradas.