Fundación Balia visibiliza la pobreza infantil invisible

Fundación Balia, entidad sin ánimo de lucro e independiente que trabaja en España para romper el ciclo de la pobreza infantil a través de la educación, lanza “La Piedra”, una campaña de concienciación con motivo de su 25 aniversario. La iniciativa parte de una metáfora sencilla y directa para llamar la atención sobre una realidad cercana, urgente y muchas veces poco reconocida en España: la pobreza infantil.

Según el INE, más de uno de cada tres menores de 16 años en España vive en riesgo de pobreza o exclusión social. Unos datos que cobran aún más relevancia si se tiene en cuenta que España es el segundo país de la UE con la tasa más alta de pobreza infantil. En este contexto, Fundación Balia busca situar esta realidad en el centro de la conversación pública y recordar que la pobreza infantil no es solo una cuestión económica. También es una brecha de oportunidades que puede traducirse en carencias educativas, falta de apoyo emocional, estrés familiar, ausencia de referentes o mayores dificultades para desarrollar plenamente el talento de niños, niñas y adolescentes.

Una campaña para hacer visible lo invisible

“La Piedra”, dirigida por Rodrigo Sáiz (Central Films), muestra a un niño que prepara con ilusión y dedicación su participación en una función escolar. Se esfuerza y vive con entusiasmo la expectativa de tener un papel importante. Sin embargo, cuando llega el momento de salir al escenario, se descubre que su papel es el de una piedra: está presente, forma parte de la escena, pero pasa desapercibido. 

A través de esta metáfora, la campaña resume su mensaje principal: “La pobreza es un papel que le toca a uno de cada tres menores en España. Y es invisible para la sociedad.”

La campaña se inspira en una realidad: hay niños y niñas con los que convivimos en el colegio, en el parque, en nuestro barrios, sin saber que viven en situación de pobreza.  Y es que la pobreza infantil en España no siempre responde a los códigos visuales que tradicionalmente asociamos con la pobreza. Puede pasar desapercibida detrás de una aparente normalidad, aunque condicione profundamente el desarrollo educativo, emocional y social de los niños.

Así, el spot se aleja de los códigos más habituales de la comunicación social y apuesta por una historia cotidiana, emocional y reconocible, con una estética cinematográfica. El objetivo es generar empatía desde la identificación, mostrando una realidad cercana sin recurrir a la dramatización explícita. La campaña tendrá presencia en entornos digitales y redes sociales

“La pobreza infantil no siempre ocupa portadas ni genera alarma social, pero está condicionando la vida de miles de niños y niñas en España. No hablamos solo de falta de recursos, sino de infancia que crece con menos red, menos apoyo y menos oportunidades para imaginar su futuro. Si queremos una sociedad más justa, tenemos que empezar por garantizar que todos los niños y niñas puedan crecer con oportunidades reales. Ese ha sido el compromiso de Fundación Balia durante estos 25 años y seguirá siendo nuestra prioridad”, señala Beatriz Sigüenza, directora general de Fundación Balia.

25 años construyendo futuro 

Este año, Fundación Balia cumple 25 años de trayectoria cambiando la vida de más de 20.000 personas en sus sedes en Madrid, Sevilla y Guadalajara. Actualmente acompaña a más de 3.200 menores y 1.200 familias a través de programas integrales que combinan apoyo escolar, acompañamiento emocional y desarrollo de competencias sociales y cívicas.  La Fundación apoya en procesos de vida a niños, niñas y jóvenes desde los 3 a los 25 años. Con la mirada puesta en el horizonte, la Fundación Balia marca como objetivo para 2030 alcanzar las 25.000 vidas transformadas en España.

“Celebramos 25 años Construyendo Futuro. La infancia no puede ser una prioridad estacional, sino una auténtica política de país, con inversión, prevención y comunidad. Los datos deben ir acompañados de medidas sostenidas y del refuerzo de políticas y recursos que protejan especialmente a los hogares con mayor vulnerabilidad. El progreso y el bienestar de la infancia deberían ser la base real de la justicia social”, concluye Beatriz Sigüenza.