Las aulas y pasillos donde, hasta hace apenas un mes, cientos de niños se formaban en «una educación en valores que desarrolle actitudes propias de una visión cristiana de la vida: alegría, gratitud, entrega, perdón, paz, justicia, esperanza, austeridad y generosidad» –según reza la página web del colegio de Nuestra Señora del Pilar de Madrid– se han convertido, durante dos días, en un siniestro y oscuro festival gótico de muerte, salas de torturas, espiritismo, poderes paranormales y terror.
El emblemático centro educativo dirigido por los religiosos marianistas en Madrid ha sido el escenario elegido por Netflix para promocionar una de sus series de más éxito, Miércoles. Del 17 al 19 de julio, la plataforma transformó el colegio católico de la calle Castelló en la Academia Nevermore –donde se desarrolla la trama de la serie–, recreando aulas temáticas de tortura o herbología, otra con «muñecas diabólicas», un cementerio, una tabla de ouija y «la tétrica habitación de la protagonista», según han referido algunos de los asistentes.
Lo más significativo, según ha señalado Religión Confidencial, es que la propia capilla del centro formó parte de «la experiencia inmersiva» de esos dos días, y en ella se colocó un inquietante círculo formado por velas como el que se emplea en numerosos rituales relacionados con el espiritismo. A la fiesta inaugural nocturna de la «experiencia inmersiva» acudieron numerosos influencers y rostros conocidos vestidos de riguroso negro; el colegio se iluminó con tonos tenues y tétricos y numerosos personajes maquillados con tonos oscuros y siniestros recorrían las distintas estancias.