La Navidad es la época más consumista del año, y esto se refleja en la producción y el uso masivo de papel de regalo. En el Reino Unido, por ejemplo, se calcula que el volumen de papel desechado durante las fiestas podría cubrir una distancia de 365.321 km. Esta cantidad de papel es suficiente para dar la vuelta a la Tierra más de ocho veces.
Conscientes de este impacto, en Normmal quieren poner su grano de arena para concienciar sobre esto. Para ello, han lanzado un regalo navideño donde por primera vez, es tan importante el envoltorio como el contenido. Una tela sostenible que no solo envuelve los regalos, sino que también lanza un mensaje de conciencia ambiental. Inspirado en la técnica japonesa del Furoshiki, este envoltorio de tela de algodón orgánico certificado tiene el potencial de vivir muchas vidas y encontrar nuevos propósitos mucho después de esta Navidad, este año puede envolver un libro; el próximo, una botella de vino; y quién sabe, quizá en el futuro regrese a tus manos, llevando otro regalo y una nueva historia.
Sostenibilidad en Cada Etapa
El compromiso de normmal con el medio ambiente está presente en cada paso del proceso de producción:
- Algodón orgánico certificado: Utiliza algodón con certificaciones GOTS y OEKO-TEX, garantizando una reducción de hasta el 91% en el consumo de agua comparado con el algodón convencional, además de evitar pesticidas y químicos que dañan los ecosistemas.
- Producción local y ética: Se ha trabajado con talleres locales, promoviendo condiciones laborales justas y reduciendo significativamente las emisiones de CO₂ asociadas al transporte.
- Estampación ecológica: se han empleado tintas naturales, libres de compuestos volátiles y metales pesados, protegiendo tanto el medio ambiente como la salud de los usuarios.
- Etiquetas recicladas: se han impreso etiquetas hechas con papel reciclado, minimizando la tala de árboles y el consumo energético.
Impacto Medible y Transformador
Este proyecto representa un compromiso tangible con la sostenibilidad:
- Ahorro de agua: Más de 7,000 litros por kilogramo de algodón
- Reducción de emisiones: Un 40% menos de huella de carbono gracias a la producción local
- Eliminación de tóxicos: 100% libre de pesticidas y contaminantes.