La marca de bebidas vegetales de etiqueta limpia ha instalado una “E-” (E guion) gigante delante de las conocidas letras corpóreas de Valencia, situadas en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, bajo su campaña “Etiquetas monumentales”. Una E- bien grande y visible en representación de todas aquellas E-XXX, aditivos y, en general, ingredientes innecesarios que aparecen escondidos en las etiquetas de los alimentos tras un tamaño minúsculo e ilegible.
“Esta intervención no es solo una acción de marca.”, comenta Merche Vaivén, directora creativa de YOSOY. “Es un llamamiento a la industria alimentaria para hacer más legible y claro el etiquetado de todo lo que comemos. Hemos escuchado al consumidor y damos voz a una reclamación que lleva años haciendo, el aumento del tamaño de la tipografía del etiquetado que lamentablemente, a día de hoy, se tiene que leer con lupa”.
De hecho, según revela el estudio anual de la marca, “¿Qué te metes en el cuerpo?”, 9 de cada 10 consumidores no saben qué comen porque las etiquetas son diminutas y poco claras y, además, solo un 4% sabe qué significan esas E-XXX y, si pudieran, un 97% las evitarían.
Esta E- sería una estrategia más de cualquier marca para venderte su producto si YOSOY no hubiera dado un paso al frente con su propio pack. Desde mayo, y para siempre, todos los bricks de YOSOY han multiplicado prácticamente x10 el tamaño de sus ingredientes. Teniendo en cuenta el mínimo legal de 1.2mm en el que se sitúan la gran mayoría de marcas de la industria, ellos apuestan por un 9.3mm.
La intervención y la reclamación de este derecho del consumidor, realizada por el equipo creativo in-house de la marca, toma aún más fuerza con otros datos clave que ha relevado el estudio de YOSOY: el 70% de los encuestados considera que las etiquetas actuales son confusas o difíciles de leer. Mientras que un 24,4% declara no estar seguro de entender qué ingredientes contienen los productos que consume.
Acción en cadena
YOSOY quiere poner al servicio de todos los Ayuntamientos de España con corpóreos su E- monumental. Este gesto es mucho más que un símbolo, es un grito de visibilidad y apoyo a la ciudadanía reclamando un derecho de salud pública: saber qué comen.
Por ahora se ha llevado a cabo en Valencia, donde la instalación además contaba con un punto de información que permitía a los consumidores conocer de primera mano la iniciativa y entender qué contienen realmente los productos que compramos.
YOSOY, como agente del cambio de la industria, insta a otras marcas del sector alimentario a sumarse a este llamado a la transparencia. “Lo sentimos industria alimentaria, pero esto no lo vamos a dejar aquí. Esta acción forma parte de un plan estratégico de la marca en el que a base de pedagogía, agitación y toma de acción vamos a demostrar que las cosas siempre se pueden hacer mejor para el consumidor”, remarca la directora creativa.