Una ficción viral para lanzar su primer roscón

undefined

Domino’s Pizza lo ha vuelto a hacer. La marca ha combinado innovación de producto y entretenimiento de marca con el lanzamiento de su primer Roscón de Reyes salado, una edición limitada que reinterpretó la tradición desde el antojo y el lenguaje propio de las nuevas generaciones. Una propuesta que mezcló la masa clásica del roscón con bacon, queso fundido y un equilibrio dulce-salado inesperado y que, como no podía ser de otra manera, escondía premios como un viaje a Maldivas o un año de pizza gratis.

Lejos de presentarlo como un mero lanzamiento gastronómico, Domino’s apostó por convertir el producto en el centro de una historia diseñada para ser contada en redes, apostando por el branded content como palanca para conectar con un target joven, acostumbrado a descubrir las marcas a través del entretenimiento.

Un lanzamiento que se cuenta por capítulos

Así nació “Un golpe de Reyes”, una ficción en clave de humor estructurada en distintos contenidos que se desvelaban de forma progresiva, invitando a la audiencia a seguir la trama y descubrir su desenlace. Protagonizada por Erra, Juan Beato y Borja Fernández, creadores que convierten cada aparición en conversación, la historia seguía a tres amigos dispuestos a dar el golpe más inesperado de las fiestas: robar todos los roscones de Domino’s para pedir un rescate millonario y vivir, literalmente, como Reyes.

A través de este relato, la marca logró integrar el lanzamiento del producto de manera orgánica en una narrativa pensada para el consumo digital, donde el humor, el ritmo y el suspense final marcaron la conexión con el target más joven, habituado a formatos episódicos y a seguir historias a través del feed.

 

Del contenido digital a la tienda física: cuando la ficción se hace real

El momento cumbre de la campaña llegó el 8 de enero, cuando Domino’s decidió cerrar la historia fuera de la pantalla y llevar el relato al mundo real. En su tienda de la Plaza Santa Bárbara, en Madrid, la ficción cobró vida con un evento que reunió a cientos de fans para ser testigos de cómo los protagonistas se convertían en personajes “en fuga” dentro de la propia trama.

Durante el evento, los creadores interactuaron con sus fans, convertidos en clientes, atendieron pedidos y comprobaron en directo si alguno de los asistentes encontraba el codiciado Rey Dorado, la figurita que otorgaba el premio más deseado del Roscón de Domino’s, convirtiendo el momento de compra en una experiencia compartida.

Un roscón que convierte la tradición en experiencia

Y así, el Roscón de Domino’s se convirtió en el centro de toda la activación. El producto se presentó como una edición limitada pensada para compartir y disfrutar en compañía junto a una mecánica de premios —el Rey Dorado, con un viaje para dos personas; el Rey Plateado, con un año de Come y Bebe gratis; y el Rey de Bronce, con un año de pizza gratis— que ayudó a amplificar la participación y la conversación, convirtiendo una tradición clásica en una experiencia alineada con los códigos del entretenimiento y la gamificación.

Entretenimiento como territorio de marca

Con “Un golpe de Reyes”, Domino’s vuelve a demostrar que su forma de entender la comunicación pasa por hablar el idioma de su público, utilizando el entretenimiento como territorio de marca y el branded content como una herramienta estratégica para generar afinidad, relevancia y recuerdo.

Una campaña que confirma que incluso una de las tradiciones más arraigadas de la Navidad puede reinterpretarse desde el humor, la cultura digital y la experiencia, manteniendo a la marca en el centro de la conversación y reforzando su vínculo con las nuevas generaciones.