La campaña de turismo de Elche (VisitElche) 'Envidia sana', ha roto el molde de lo institucional que históricamente venían siendo las clásica campañas de un destino con 3 Patrimonios de la Humanidad by UNESCO.
'Envidia sana' tiene que ver más con cómo somos, con la actitud mediterránea. Y es que cuando viajamos nos encanta presumir de lo que estamos viendo, comiendo o experimentando. Porque lo mejor de viajar siempre es contarlo. Y si puedes vacilarle un poco al que en ese momento está en la oficina o le toca brócoli de menú, mejor. Y es que tenemos esa imperiosa necesidad de compartir nuestro viaje con familia, amigos… y hasta con el fontanero que ve tus estados de Whatsapp. Después de todo, es difícil no caer en la tentación de dar un poco de envidia sana: ¿para qué se inventó Instagram, si no?
‘Envidia sana’ apela a esa necesidad de compartir, ese hábito de postear y publicar historias, cuando viajas; pero sobre todo reivindica que Elche es un destino privilegiado con el Palmeral más grande de Europa, 9 km de playas, arroz con costra… y wifi gratis para fardar de viaje: «imposible ir a Elche y no compartirlo».
La campaña ha contado con spots, gráficas, radio y exterior y que, precisamente, se compartió en lugares susceptibles de sufrir esa envidia sana: imaginad una pantalla gigante, un plano de dron de las playas vírgenes de Elche en el metro de Madrid (ya lo siento) y un enorme «Aquí, sufriendo».
Elche es cultura pero sobre todo es una ciudad mediterránea para gozártela, por eso apostamos por una campaña descarada, con lenguaje gráfico y verbal, actual y versátil, con un toque de humor, que conectase con todo el mundo: fotos épicas, filtros, stickers y expresiones canallescas muy dos punto cero.