“Estamos en un periodo de transición, marcado por la duda y por una transformación radical del sector, además a velocidades de vértigo”. Estas palabras de Daniela Goicoechea, co-fundadora de Brandcrops resumían el sentir de las agencias en el desayuno-debate informativo impulsado por Zoomsphere en España, celebrado en Talent Garden Madrid.
Un evento en el que participaban representantes de Neoattack, NotaBene, t2ó, Logosapiens, Cloud District, Lifting Group, the-lab2, Socialmood y Performante y en el que todos coincidían en señalar a la inteligencia artificial (IA) como causa de este profundo cambio ya no solo en sus públicos sino en la propia operativa de su día a día y en la relación con el cliente. Además, apuntaban, la irrupción de esta tecnología tiene además dos caras para las agencias que, por un lado encuentran en la IA una herramientas con la que ser más ágiles, productivos y eficientes pero, por otro, se enfrentan a un mundo de enormes posibilidades y retos.
En la cara A o más positiva, la inteligencia artificial forma parte ya del día a día de las agencias como explicaban los participantes en el encuentro para tareas como la elaboración de contenidos, la redacción de propuestas o extraer las principales claves e ideas a la hora de enfrentarse al briefing de un cliente.
“La IA ha venido a cambiarnos la vida, a este sector y, en realidad, a todos. Sobre todo, permitiéndonos ser mucho más productivos y ahorrándonos tiempo”, afirmaba Daniela Goicoechea.
En ese sentido, por ejemplo, desde Zoomsphere, Marina León, directora de expansión para España y Latinoamérica de la firma, explicaba cómo la inteligencia artificial ya forma parte de la plataforma para, entre otras funciones, “generar contenidos personalizados, aprender flujos de trabajo y automatizarlos o monitorizar y analizar las publicaciones en redes”.
Un aliado que permite a las agencias responder a un entorno marcado por la saturación de contenidos, la bajada de rentabilidad de los proyectos, la necesidad de llegar a públicos cada vez más dispersos en los distintos canales y, cómo no, diferenciarse de la competencia.
“Las empresas ya no ven el valor en lo que ofrecemos; es necesario que le demos una vuelta de tuerca a lo que estamos haciendo para ofrecerles un nuevo valor”, afirmaba la co-fundadora de Brandcrops, aludiendo a la cara menos positiva de la inteligencia artificial. Algo en lo que se mostraba muy de acuerdo Ricardo de Santiago, director creativo y cofundador de Logosapiens, que ponía sobre la mesa el miedo generalizado que existe por cómo la Inteligencia Artificial está cambiando todo.
“Existe una mega saturación de contenidos porque ahora crearlos es mucho más fácil y rápido, una realidad a la que tienes que sumarle clientes con menos presupuesto pero que quieren seguir generando más y más contenidos, que utilices la IA sea necesario o no y que estamos formándonos constantemente en una tecnología que en una semana deja obsoleto todo lo que ya sabíamos”, exponía.
Una inteligencia artificial más humana
Entonces, ¿cómo diferenciarse en un escenario marcado por la saturación de contenidos?, planteaba Carolina Mateo, responsable de ventas y marketing de Cloud District, que “reclamaba” clientes que realmente quieran hacer cosas distintas. “No me sorprende ya nada, todas las marcas están lanzando mensajes similares, en todas las redes. Yo creo que necesitamos no solo diferenciarnos sino romper, hacer cosas realmente disruptivas. Tal vez la IA nos pueda ayudar a ello pero es cierto que aún es todo muy incipiente”.
Las mismas dudas reconocía tener Raúl García, director de Servicios al Cliente de Socialmood en esta nueva esta situación y todos los cambios que está suponiendo la IA está generando y apuntaba que “la inteligencia artificial debería aplicarse más en los procesos, en optimizarlos, que en la generación de contenidos que finalmente será una commodity y en el resultado final”. Tal vez por ello apostaba por “defender más que nunca el criterio humano y no la simple producción”.
“Lo importante es que el cliente reconozca por qué te contrata, qué valor le aportas y eso está cambiando cada mes. Por eso mismo es esencial que nos enfoquemos en entender la marca, el negocio, qué necesita y de ahí ya pensar en qué comunidad, en qué canales con qué contenido”, señalaba igualmente Gabriella Suarez, cofundadora de the-lab2.
“Como agencia yo creo que la clave es aprovechar todas estas nuevas capacidades que la IA nos ofrece, el cliente busca y elige a la agencia más innovadora y, tal vez, aunque pueda resultar paradójico, aquella que le ofrezca volver a los básicos, a impactar emocionando”, apuntaba Yenthel de la Torre, de T20.
Experimentar y abrazar estos cambios era, según Andrea García, del equipo de Marketing de Lifting Group, la forma de afrontar el mañana. “Debemos observar pero sin dejar de actuar”, afirmaba.
Un futuro muy cercano que, paradójicamente, tendrá en la tecnología una aliada para precisamente ser más humano; un camino en el que la IA ayude a optimizar procesos, analizar e identificar audiencias pero en el que las agencias seguirán apostando por construir comunidad y seguir generando experiencias reales y presenciales “algo que ya busca el 50 por ciento de los usuarios”, según apuntaba Daniela Goicoechea.