Justo cuando parecía que la época de festivales veraniegos había terminado, Ron Barceló se sacó de la manga el pasado 28 de septiembre una traca final en una carpa de circo clandestina: el After del Verano.
Lo que podría haber sido una fiesta más, fue, en realidad, toda una experiencia inmersiva diseñada, producida y conceptualizada de principio a fin por la agencia Casanova. Los más de 1.000 invitados fueron recogidos por autobuses en puntos estratégicos de Madrid para llegar al After del Verano. Y, desde ese momento, comenzaba la verdadera experiencia, porque nadie sabía dónde era la fiesta o lo que iba a pasar. Casanova empleó la narrativa del misterio, tan asociada a las fiestas rave, para sumergir a los asistentes -entre los que se encontraban influencers como Misho o Illojuan- en la importancia de disfrutar el momento y el "vive ahora", el concepto creativo de la marca de ron. El objetivo según el director de Eventos en Casanova, Diego Casanova, era “que nadie supiera lo que iba a pasar y, de repente... dejarles con la boca abierta".
La fiesta se celebró en una carpa de circo clandestina cuya ubicación desconocemos y duró toda la noche hasta las 7 de la mañana, donde el protagonismo fue la filosofía vitalista de Ron Barceló y, por supuesto, la música. De hecho, el pull de DJs estuvo encabezado por el holandés Fedde Legrand, que llenó el escenario principal de Tomorrowland en 2023.
Techno, fiesta, diversión y ron Barceló, fueron los ingredientes principales de un encuentro que acabó con una gran resaca en redes sociales. En definitiva, el after del After del Verano de Ron Barceló ha materializado una conclusión: que las nuevas generaciones piden algo más que pasarlo bien. Piden experiencias con sentido y con propósito. Que hablen y piensen como ellas y en las que las redes sociales estén integradas end to end.