'Autenticidad de marca: el antídoto contra el fenómeno del greenhushing'

No te pierdas la opinión en exclusiva para el Periódico PublicidAd de Lidia Ana García-Bouza, directora del Máster Universitario en Dirección de Marketing y Gestión Comercial en UNIE Universidad.
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"En el actual ecosistema de la comunicación comercial, el fenómeno del greenhushing -el silencio voluntario de las marcas sobre sus logros sostenibles- ha dejado de ser una anécdota para convertirse en una tendencia estructural alarmante. Según el informe Destination Net Zero: The 2024 Net Zero Report de la consultora South Pole -referencia global en el seguimiento de los objetivos climáticos del sector privado- el 44% de las empresas a nivel global admite que comunicar sobre sostenibilidad se ha vuelto una tarea de alto riesgo, y casi un 58% de las compañías de sectores clave se plantean reducir su comunicación ambiental.

Este mutismo no debe entenderse como una medida de prudencia, sino como un fallo crítico en la estrategia de marketing y una renuncia al poder transformador de la publicidad. Como profesionales, sabemos que el marketing busca generar valor, pero ese valor se desvanece si la empresa, presa del pánico al escrutinio, decide esconder sus avances. El motivo de este silencio es el miedo a ser señaladas por greenwashing, fenómeno que se produce cuando un producto se muestra más sostenible de lo que realmente es. El nuevo marco regulatorio, especialmente la entrada en vigor de la Directiva de Alegaciones Ecológicas de la Unión Europea en septiembre de 2026, que exige verificación externa y evidencia científica para cualquier afirmación "verde", ha provocado un silencio sin precedentes.

Este fenómeno de greenhushing es particularmente agudo en sectores de alto impacto que hoy se encuentran bajo el microscopio. Las estadísticas de los organismos de autocontrol publicitario dentro de la European Advertising Standards Alliance o Alianza Europea de Estándares Publicitarios (EASA), que coordina a todos los organismos de autorregulación publicitaria de Europa, muestran que, tras el sector de la energía y el automóvil, el de alimentación y bebidas es el tercero con mayor volumen de quejas por greenwashing, representando históricamente en torno al 13% del total de las acusaciones en el mercado europeo. Este miedo a las crisis reputacionales en redes sociales ha llevado a muchas marcas a retirar sellos de sostenibilidad de sus packagings. Por otro lado, en el sector energético, hasta un 57% de las compañías admiten haber reducido su comunicación externa para evitar ser acusadas de maquillaje climático. Incluso en la industria de la moda, las marcas que antes lideraban el discurso ahora callan para evitar un linchamiento digital, tras revelarse que hasta un 60% de las afirmaciones de sostenibilidad en el sector textil carecían de fundamento claro. 

Pero una buena estrategia transparencia medioambiental no huye de la realidad. Utiliza la publicidad para contar la verdad de manera creativa. El compromiso sostenible es la moneda de cambio en la nueva economía de la confianza. Si una marca está haciendo esfuerzos genuinos, debe tener el coraje de comunicarlo bajo el principio de hasta donde se llegue, sin adornos, pero con la cabeza alta por el trabajo realizado.

El consumidor de 2026 es más sofisticado. Este público ya no busca marcas santas, sino marcas honestas que admitan tanto la imperfección como el avance. Ser auténtico es la única manera de vender de forma recurrente. La publicidad tiene la responsabilidad de educar, convirtiendo las vulnerabilidades en puentes de confianza. En definitiva, el marketing que triunfará es el que abraza la realidad y entiende que, en el largo plazo, solo lo que es auténtico es verdaderamente rentable. El éxito radica en poder liderar el futuro mercado sostenible teniendo la valentía de comunicar lo que, con mucho esfuerzo, se ha podido lograr hoy".