'Transformar la narrativa: del origin story, al storytelling y a el storymaking'

Artículo de opinión de la mano de Victoria Magro, directora de desarrollo corporativo en Estudio de Comunicación - Consultores de comunicación y RR.PP. ¡No te lo pierdas!

Victoria Magro junio 2026

"Contar el origen de una historia, el origin story, ha sido una fórmula muy utilizada y socorrida durante años para explicar cómo empezó alguien a forjarse un personaje o como una empresa inició su andadura. Es el tópico del ‘inicio de una buena amistad’. Dicen que así se originó la de Apple, gracias a que Steve Jobs y Steve Wozniak pergeñaron el negocio juntos en un garaje.

Esta técnica comunicativa ha evolucionado durante años hacia lo que hoy llamamos el storytelling, que se ha convertido ya en el arte de contar historias y transmitir mensajes con el objetivo de conectar con la audiencia y captar la atención del receptor. Pero hoy, en la era digital que lo cambia todo, esa forma de conectar con el usuario ha evolucionado de nuevo hacia el storymaking: una tecnología digital que permite crear experiencias, interactuar e intercambiar emociones mediante eventos interactivos en redes sociales y campañas de marketing generadas por los propios usuarios que son los que participan en ellas, por ejemplo, en plataformas como YouTube en la que la audiencia crea vídeos y se relacionan en vivo.

La raya divisoria entre contar una historia de forma comercial para ‘vender’ a hacerlo de forma ‘rigurosa’, sin 'adornos’ para convencer es muy fina, pero existe y obedece a objetivos distintos. Es la diferencia ente el marketing y la comunicación corporativa. Cuando una empresa cotizada publica sus resultados o una compañía sale a bolsa, no puede contar bondades que no se pueden demostrar, ni inflar sus promesas a futuro, ni usar la emoción para atraer, porque tiene organismos reguladores como la CNMV o la CNMC que controlan esta información para proteger a los inversores o a los ciudadanos en general. Pero cuando una empresa quiere posicionar su marca e imagen, no tiene por qué quedarse en contar su historia y su realidad objetiva, sino que puede y debe tener la capacidad de emocionar con una narrativa cautivadora que conecte con sus stakeholders y que sea capaz de arrastrar más públicos y liderar proyectos por encima de los de la competencia.

En Estudio de Comunicación hemos cumplido 43 años acompañando a nuestros clientes en sus momentos transcendentales e hitos empresariales ayudándoles a comunicarse eficazmente con sus públicos objetivo. Pues bien, ahora les apoyamos también para crear su storymaking y aprovechar esta herramienta de liderazgo e influencia. En el sector empresarial no siempre es suficiente comunicar lo que haces: resultados de negocio, proyectos, planes estratégicos, políticas de comunicación interna y de clima laboral… lo que realmente importa es como lo haces y como lo cuentas. En un mundo tan globalizado y competitivo, lo esencial es diferenciarse ante la competencia, saber mostrar el valor añadido, construir narrativas y relatos originales y embaucadores, que conecten emocionalmente con el público y generen confianza y credibilidad tanto para un consumidor de producto como para un inversor en una salida a bolsa. Lo cierto es que una empresa puede tener un negocio potente, solvente y consolidado, y quedarse en la comunicación puramente objetiva y en origin story, pero esto hoy no basta; lo importante es utilizar todos los recursos comunicativos a su alcance para llegar adecuadamente y conseguir posicionarse mejor y con mayor impacto.

Para todo ello, hay elementos clave que hay que trabajar en comunicación, desde Identificar los factores con valor estratégico hasta estructurar relatos creíbles, rigurosos pero memorables que conecten con la audiencia. Y, por otra parte, es necesario comunicar con autenticidad y confianza, pero sin descuidar que los relatos inspiren y emocionen para que la influencia sea mayor y enaltezcan la marca.

Yo tuve un novio que me enseñó un excell con sus planes de futuro y pintaba muy bien, pero terminé casándome con el que me escribía las mejores y más románticas cartas de amor".