'El azulejo publicitario que resiste en Cuba'

María Ángeles Varvaró, especialista en publicidad exterior, presenta un artículo en exclusiva para hablar sobre un particular azulejo publicitario de Firestone que ha localizado en Cuba.
Foto de María Ángeles Varvaró 2025
photo_camera Foto de María Ángeles Varvaró

"Mucho se ha hablado de los azulejos publicitarios y de su durabilidad. Este tipo de soporte,  tan útil, permitió que las campañas de publicidad exterior fueran mucho más resistentes y  perduraran en el tiempo. Nos vienen a nuestra memoria campañas como las de Nitrato de  Chile, Michelin o Philips. 

También se habla con frecuencia de los llamados Ghost Signs, esas pinturas publicitarias  que, a pesar de su desgaste, siguen resistiendo en muros y fachadas de todo el mundo,  convirtiendo a las marcas en campañas permanentes. 

Pero hoy quiero hablar de un azulejo publicitario más especial, uno que mezcla la  durabilidad de la cerámica con la resistencia de un Ghost Sign. Se trata de un azulejo de  Firestone situado en Cuba, concretamente en una pared muy deteriorada del barrio  Reparto Centro, en Santa Clara. El panel anuncia un neumático Firestone en colores vivos,  acompañado del logotipo de la marca. 

La sorpresa es triple: no solo por la resistencia de la cerámica al paso de los años, o  porque resulta inesperado encontrar un anuncio de una multinacional en pleno corazón de  Cuba, con su marcada posición anticapitalista; sino por la procedencia española del azulejo. 

De Onda (Castellón) a Cuba 

Si miramos la parte superior derecha del anuncio, se distingue con claridad: Ballesmar  Cerámicas. M. Roca. Onda. Esto confirma que el azulejo se fabricó en España. No es difícil  deducir que desde aquí se exportaron muchas cerámicas publicitarias a países hispanos: no  solo a Cuba, sino también a México o Chile, donde también sobrevivieron azulejos  similares. 

Podemos imaginar aquel viaje de ida que hizo este azulejo, y cómo hoy nos alegra a  quienes sentimos la publicidad con un cariño especial 

De la fábrica Ballesmar Cerámicas sabemos que contribuyó al auge de la industria azulejera  de Onda, que en el siglo XX se consolidó como un referente nacional e internacional  gracias a su especialización en azulejos y productos cerámicos. Por esa vocación  internacional, es lógico pensar que fabricara infinidad de paneles publicitarios tanto para  España como para otros países, como demuestra este hallazgo en Cuba. 

A pesar de que la empresa entró en proceso de liquidación en marzo de 2010 debido a la  crisis económica de ese momento, Onda fue, y sigue siendo, uno de los grandes centros  cerámicos, junto con localidades como Manises (Valencia), Talavera de la Reina (Toledo) y  Sevilla. 

Firestone y Cuba: una relación pionera 

El vínculo entre Firestone y Cuba es, de hecho, pionero. En 1902, apenas dos años  después de fundarse la empresa en Estados Unidos, La Habana se convirtió en el primer  destino internacional de Firestone. El producto principal fueron zunchos de goma para  carruajes de caballos, distribuidos en exclusiva por José Álvarez Fernández, dueño de la  ferretería La Central. La relación entre ambos empresarios fue tan estrecha que se  prolongó durante 25 años. 

En 1918, Firestone y La Central introdujeron la primera prensa hidráulica de la isla, capaz  de aplicar hasta 300 toneladas de presión en la colocación de zunchos. Un año después, el  80% de los automóviles que circulaban en Cuba ya utilizaban neumáticos Firestone.

En 1927, la marca abrió su propia sucursal en La Habana, en la calle Concordia, y en 1955  inauguró modernas instalaciones en la Avenida Independencia. En esas décadas, Firestone  se convirtió en sinónimo de innovación y prestigio, apoyada en una intensa labor  publicitaria: anuncios en prensa, camiones de reparto rotulados que funcionaban como  auténticos carteles rodantes y, por supuesto, placas cerámicas y paneles en talleres y  puntos de venta que reforzaban la confianza del consumidor. 

La historia, sin embargo, tuvo un desenlace triste: en octubre de 1960 la empresa fue  expropiada, poniendo fin a más de medio siglo de presencia en la isla. Lo que quedó  fueron las huellas materiales: talleres, placas y, como en el caso de Santa Clara, este  azulejo que aún resiste. 

La publicidad exterior: un recuerdo permanente 

El hallazgo del azulejo de Firestone en Santa Clara invita a reflexionar sobre la importancia  de la publicidad exterior. A menudo reducida a un simple vehículo comercial, pero en  realidad es el soporte publicitario más antiguo del mundo y un reflejo de la evolución de la  sociedad. Desde los pregones en los mercados medievales hasta las grandes pantallas  digitales actuales, la publicidad exterior ha acompañado cada etapa de nuestras vidas. 

Los azulejos publicitarios son un ejemplo perfecto de cómo este tipo de comunicación se  convierte en publicidad permanente. Resistentes al tiempo y al clima, sobreviven cuando  otros formatos desaparecen. Nos cuentan cómo eran las marcas, qué aspiraciones tenían  las sociedades y cómo se construía la confianza en productos y servicios. 

Este azulejo nos recuerda tres cosas: la fuerza de la tradición cerámica española, el papel  pionero de Cuba como primer mercado internacional de Firestone y la capacidad de la  publicidad exterior para conectar a consumidores y empresas más allá de las fronteras. 

La publicidad exterior es mucho más que publicidad 

A veces, una pared desgastada y un azulejo deteriorado bastan para abrir una ventana al  pasado. Este anuncio de Firestone no es solo un pedazo de cerámica: es un documento  histórico que resume la relación entre España, Cuba y Estados Unidos, la modernización de  la automoción y la creatividad de la publicidad exterior. 

En definitiva, hallazgos como este nos recuerdan que la publicidad exterior es mucho más  que publicidad: es memoria, identidad y testimonio de una época. 

Este azulejo, colocado probablemente en la década de 1950, es más que una reliquia  publicitaria: es un pequeño milagro, una prueba de resistencia y la demostración de que la  publicidad exterior puede sobrevivir allí donde nada más lo hace".