"Ser independiente no consiste solo en no tener a una multinacional detrás. Es poder decir que no, sin justificarlo, ni dar explicaciones. Es tomar decisiones rápidas, sin pasar por 5 comités, 3 reporting y 2 calls que podrían haber sido una llamada telefónica. Es no tener que pedir permiso para innovar, para equivocarte o para apostar por un cliente en el que crees.
¿Es más difícil? Sí. ¿Menos seguro? También. Pero la libertad tiene un precio… Y lo pagamos con gusto. A veces, independencia significa soledad pero, también, y siempre, significa libertad para elegir tu propio camino. Yo he estado en los dos lados y, créeme, no hay color…".