'Más allá de la inmediatez: el regreso del contenido largo con YouTube al frente'

Desde el Periódico PublicidAD lanzamos un año más nuestro ‘Especial Agencias Independientes‘, donde diferentes profesionales del sector ofrecen su particular punto de vista sobre el panorama actual de este tipo de agencias. Hoy le toca el turno a Fabienne Fourquet, CEO y cofundadora de 2btube.

Fabienne Fourquet_2btube 2025

"En la era de la inmediatez digital, donde el scroll infinito domina nuestras pantallas y las redes sociales premian los contenidos de segundos, una tendencia en apariencia contradictoria está ganando fuerza: el regreso del contenido largo Videos extensos y en directo en YouTube, podcasts de más de una hora, video-podcasts y hasta newsletters densas recuperan terreno en un entorno saturado de estímulos efímeros. 

¿Cómo es posible que en un contexto dominado por TikTok, reels e historias de 15 segundos, los usuarios presten de nuevo atención a formatos que requieren tiempo, atención y profundidad?

En 2btube y como consultora de estrategias digitales, lo tenemos claro: se trata de una transformación silenciosa del consumo. A medida que los usuarios maduran en su relación con los contenidos, también lo hacen sus expectativas. En lugar de limitarse a la dopamina instantánea de lo breve, muchas personas buscan ahora comprensión, conexión y narrativa. 

YouTube: el rey del contenido largo que resurge

YouTube ha sabido adaptarse y liderar esta tendencia y aunque nunca dejó de ser relevante, la plataforma ha experimentado un resurgir particular en los últimos dos años. Mientras otras redes sociales luchan con modelos de monetización y crisis de confianza, YouTube ha continuado consolidando su propuesta de valor para los creadores y la audiencia.

Un ejemplo paradigmático es EnchufeTV: el canal de entretenimiento que creamos en YouTube y que se ha convertido en uno de los más importantes a nivel mundial para la comunidad hispanohablante, con cerca de 30 millones de suscriptores. En él, los personajes y las tramas se asimilan a cualquier serie televisiva o en plataformas digitales, llegando incluso a superar en algunos episodios las 100 millones de visualizaciones.  

Otro ejemplo es MrBeast, uno de los creadores de contenido más influyentes del mundo. Sus vídeos, que suelen superar los 15 o 20 minutos, combinan entretenimiento de alto impacto con narrativas que capturan la atención durante largos periodos. 

En ambos casos, la clave está en que no se trata solo de duración, sino de cómo se utiliza ese tiempo. Un storytelling bien desarrollado y una historia capaz de enganchar son fundamentales para mantener la atención del espectador sin importar el tiempo. 

Por otro lado, la connected TV (o televisión conectada) cada vez adquiere más relevancia como una de las principales formas de ver la plataforma. De hecho, según el estudio YouTube Culture & Trends Report 2023, más de 150 millones de personas ven contenido en YouTube desde la televisión cada mes solo en EE. UU., posicionándose como la plataforma predilecta en este medio. 

Podcasts y video-podcasts: la nueva conversación global

Los podcasts son otro ejemplo claro del fenómeno. Según datos de Spotify, el consumo de podcasts ha crecido de forma constante durante los últimos cinco años. Lejos de ser una moda pasajera, se están consolidando como un medio de referencia para aprender, inspirarse o acompañar rutinas diarias. Muchos episodios superan la hora de duración, y algunos, como los de The Joe Rogan Experience o los de Lex Fridman, llegan incluso a las tres horas sin perder audiencia. En el mercado hispanohablante, formatos como los de Estirando el chicle o The Wild Project también siguen esta estela.

A esta tendencia se suma el auge de los video-podcasts, una hibridación que une la profundidad del audio con el atractivo visual del vídeo. Plataformas como YouTube y Spotify ya han empezado a potenciar este formato que permite ver la conversación, las reacciones y el lenguaje corporal de los participantes. 

Otros formatos: newsletters, ensayos y documentales

Más allá del vídeo y el audio, los formatos largos están recuperando su lugar en el texto. Las newsletters de autor, como las que se publican en plataformas como LinkedIn, han demostrado que hay un apetito por contenidos bien pensados, con análisis detallado y voz personal. Escritores y expertos están encontrando ahí un espacio donde la atención no se fragmenta en ‘me gustas’, sino que se gana a base de confianza.

Lo mismo ocurre con los documentales largos, especialmente los distribuidos por plataformas de streaming. El true crime, el análisis geopolítico o los perfiles biográficos vuelven a tener un lugar destacado en el consumo cultural de millones de personas. Documentales como The Last Dance o Making a Murderer muestran cómo la profundidad es un valor en alza.

¿Por qué ahora?

La respuesta corta es: saturación. La sobreexposición a estímulos breves y sin contexto ha provocado una especie de "fatiga del contenido rápido". Muchas personas reportan una sensación de vacío o desconexión tras pasar horas en TikTok o Instagram, lo que las lleva a buscar algo más sólido. El contenido largo, bien ejecutado, ofrece eso: comprensión, historia, desarrollo y conexión.

Además, la tecnología acompaña. Los algoritmos están aprendiendo a recomendar contenido largo de manera más precisa, y los modelos de monetización lo favorecen (más minutos de visualización implican mayores ingresos). También hay una cuestión de hábito: escuchar un podcast mientras se camina o cocina ya es parte de la rutina para millones de personas.

Una oportunidad para marcas y creadores

Este fenómeno no solo es interesante desde un punto de vista sociocultural, sino que representa una gran oportunidad para marcas y profesionales del contenido. Apostar por lo largo no significa aburrir, sino profundizar. Las empresas que sepan contar historias con sustancia, las marcas personales que se atrevan a desarrollar ideas más allá del titular, y los medios que inviertan en análisis en lugar de clics rápidos, pueden construir audiencias fieles.

Eso sí, el contenido largo solo funciona si es valioso. No basta con hablar durante una hora: hay que tener algo que decir. La duración es una herramienta, no un fin. Por eso el éxito de EnchufeTV o de MrBeast no reside únicamente en los minutos que duran sus vídeos, sino en lo que logran construir dentro de ese tiempo: tensión, sorpresa, emoción y humanidad.

Detenerse se ha convertido en algo revolucionario

En un mundo que parece correr cada vez más rápido, detenerse está convirtiéndose en algo revolucionario. El contenido largo es una respuesta a la ansiedad digital; una forma de recuperar la atención y de reconectar con lo que importa. No es que TikTok vaya a desaparecer, ni que Instagram se quede obsoleto, pero sí estamos viendo una coexistencia más equilibrada de formatos, donde cada uno cumple una función.

Quizá el futuro del contenido no esté en elegir entre lo corto o lo largo, sino en entender qué necesita realmente la audiencia en cada momento. Y, cada vez más, esa necesidad apunta a profundidad, calidad y conexión. Tres palabras que, aunque parezcan del siglo pasado, están volviendo para quedarse".