"El objetivo principal de cualquier agencia es conectar marcas con personas a través de los medios. En la era digital, el mundo de los medios ha experimentado una transformación radical. O más bien, de caos. A los más estructurados, eso no debería darles miedo, porque la realidad del caos es rigurosa; hay estructura en la locura. ¿Y por qué hay caos? Porque hemos pasado, en muy poco tiempo, de relacionarnos con una decena de medios a varios centenares de miles.
El declive de la monocultura
Este cambio está teniendo un impacto directo en las marcas: en lugar de reunir a las personas en una experiencia cultural compartida en el mismo lugar y a la misma hora, el streaming y las nuevas plataformas de consumo, están fomentando viajes individuales, rompiendo con la idea antigua de "monocultura". De ahí que surjan nuevas necesidades para las marcas, como la de comunicarse con comunidades nicho (que no pequeñas) mediante el uso de un media mix diversificado. El nuevo plan de medios aborda una naturaleza multi-contextual de la estrategia de marca y obliga a soluciones masivas (campaña TV), pero también de nicho, desde la creación de una IP propia (partnership), pasando por la producción de contenido (branded content) hasta la conversión instantánea (performance)
De la partitura a la improvisación
Este es un cambio sustancial en nuestro trabajo. Hemos pasado de un modelo que operaba como una orquesta, con un enfoque más estructurado y centralizado, en el que todos los instrumentos sabían lo que tenían que hacer y seguían una partitura que sonaba en armonía. A una nueva agencia de medios con un enfoque que fomenta la creatividad individual, pero que necesita de la colaboración para adaptarse a un entorno mediático en constante cambio. Para seguir con la metáfora musical, un modelo más parecido a Jimi Hendrix. Las campanadas de Estrella Galicia y Netflix o Calvin Klein con Jeremy Allen White son claros ejemplos. La idea, la producción y los medios convergen y hacen circular el contenido de forma aparentemente caótica, pero con una eficiencia quirúrgica.
Abrazar el caos
Las buenas noticias son que, como sector, estamos acostumbrados a abrazar el caos. Ya sabemos que el progreso prospera en el caos y eso nos permite tener una mirada nueva sobre la realidad. Nuestro sector necesita nuevos modelos que integren una mirada más humanista y que no quede sepultada por el tecnicismo. Modelos integrados en el que los medios y la creatividad convergen dejando atrás ese pensamiento parcelado. Y aunque la música clásica es el origen, el rock es más sexy. Let’s rock".