¿Cuál fue el insight o necesidad inicial que dio origen a vuestra campaña ganadora y qué la hace realmente diferente dentro del ecosistema programático?
En nuestro caso, la campaña de Doritos, más crujientes, más molestos, tenía como principal objetivo volver a conectar con la generación Z, recuperar la presencia en la conversación pública, especialmente en los más jóvenes.
Doritos desarrollaba una nueva receta mucho más crujiente y queríamos aprovechar ese ruido con una estrategia programática acorde donde seleccionamos los canales más afines para amplificar la acción, donde la creatividad fue uno de los puntos más relevantes.
Además, contar con Lola Lolita con un storytelling tan potente sin duda fue una de las claves del éxito, pero aprovechar el canal programático para amplificar la acción fue el broche de oro para una estrategia 360º mucho más completa gracias a las capacidades nos ofrece la compra programática, por un lado, por la eficiencia que nos genera el canal y por otro lado la versatilidad de formatos en el aspecto creativo.
¿Qué papel jugó la programática en la estrategia global de la campaña —desde la segmentación hasta la optimización— y qué decisiones tácticas fueron determinantes para lograr el resultado final?
La programática en combinación con otros canales nos ayudaron a amplificar una de las acciones más virales de este 2025.
Este canal en concreto nos ayudó a ser “más molestos” por medio de distintas píldoras creativas que tenían como objetivo generar ruido y notoriedad fastidiando al usuario.
Cuñas de audio donde sonaba un mosquito, banners digitales con excesivas aspas de cierre, piezas de video ASMR en YouTube donde la protagonista Lola Lolita salía exclusivamente comiendo Doritos, además, nuestro equipo programático aprovechó los formatos no saltables para ayudar a ser más molestos y contribuir a ese ruido para seguir generando la polémica que se buscaba.
¿Cómo integrasteis los datos (1st, 2nd o 3rd party), la creatividad y la tecnología para construir una activación sólida y orientada a resultados?
En esta campaña concretamente nos centramos en la creatividad y esta fue determinante para el éxito de la acción, la combinación de las piezas creativas con los canales seleccionados ha sido un match perfecto para conseguir esa visibilidad y notoriedad que necesitaba la campaña que ya de por sí contaba con una idea muy potente que generó mucho ruido a nivel orgánico, pero que mediante la adaptación de las creatividades a canales más específicos como el audio, el video o formatos de display, nos permitieron tener un mayor recorrido de la acción.
¿Qué métricas o aprendizajes clave os ha dejado esta campaña y cómo creéis que pueden influir en el modo en el que marcas y agencias trabajarán la programática en los próximos años?
Además de las métricas de medios, donde los resultados de cada uno de los canales digitales tuvieron un performance por encima de los objetivos marcados, me quedo sin duda con las métricas más cualitativas, que vienen dadas por la combinación de varias creatividades muy potentes que estuvieron pensadas exclusivamente para el ecosistema digital.
Un ER por encima del 6% con más de 3 millones de interacciones reales, un 93% de sentimiento positivo hacia la campaña o un 6,8% de lift a nivel total campaña, son sin duda métricas que avalan el éxito de la activación.
Además, la acción consiguió hacer tanto ruido que se generaron más de 39 publicaciones en medios ganados por valor de 3,5 millones de euros en PR y generó una amplificación más allá del entorno digital.
Por ese motivo, considero y le doy tanta importancia al desarrollo creativo en nuestras estrategias de medios, ya que es clave a la hora de generar ese vínculo con el usuario, hacer ruido, llamar la atención… al fin y al cabo, nos permiten destacar como marca en un ecosistema digital que en ocasiones cuesta ser disruptivo.
¿Qué supone para vosotros recibir este reconocimiento en los Premios de Publicidad Programática y qué os motiva a seguir apostando por la programática en un entorno cada vez más competitivo?
Para nosotros la verdad que es un reconocimiento al trabajo que hacen los equipos y una recompensa a esos anunciantes que se arriesgan y quieren ser diferenciadores, que no siempre es fácil.
Apostar por soluciones innovadoras, salir de lo convencional y atreverse a generar ese ruido requiere de mucha valentía ya que el éxito no siempre está garantizado. Llevamos un año muy dulce en la agencia consiguiendo gran variedad de premios y sin duda es gracias a los anunciantes que confían en nuestros equipos, tenemos muchísimo talento tanto en las oficinas de Barcelona como de Madrid y especialmente en nuestro equipo programático por el que desde la agencia seguimos apostando y sin duda que estos premios nos dan muchísima visibilidad tanto a nosotros como a la industria, lo cual siempre es positivo para seguir creciendo.
Estamos ya con la mente en puesta en 2026, pensando estrategias out of the box, retando a nuestros anunciantes con ese espíritu inconformista que nos caracteriza.
Estoy seguro que en la próxima edición de los Premios de Publicidad Programática habrá mucha competencia, lo cual es fabuloso, así que trabajaremos al 200% para tratar de estar un año más entre los finalistas.