'Defendamos la publicidad'

No te pierdas el último Editorial de la mano de Miguel Ángel Corrales, Editor y presidente del PeriódicoPublicidAD; y Ana Motilla, Redactora jefe del PeriódicoPublicidAD

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"El pasado 19 de septiembre se celebró en Madrid la XIV Gala Académicos de Honor organizada por la Academia de la Publicidad. Poco más de cien personas asistieron a este imprescindible evento. Si la Academia no existiese habría que inventarla; todas las grandes profesiones disponen de una Academia que vela no solo por la actualidad de la profesión sino por no perder su memoria. Un grupo de esforzados profesionales componen este selecto club que sin ningún ánimo de lucro luchan por mantener esta profesión, defendiendo su dignidad, su historia, etc. Por eso resulta vergonzoso que haya tan pocos socios tras de esta gran institución y que, excepto una reducida representación de agencias, la industria en activo no esté presente y apoye a esta institución desviando sus presupuestos a otras inversiones. Desde mi punto de vista, falta la presencia de los grandes líderes de nuestro sector en activo: agencias, anunciantes, medios y asociaciones que no solo deberían haber estado presentes en el acto, sino que deberían apoyar como socios y espónsor a esta institución. Espero que el próximo año esto se subsane y veamos ha estos VIP ejercer como tales y apoyar esta institución por su propio interés y el de nuestra industria.

Este año Francisco José González fue nombrado Académico de Honor y durante su discurso, criticó cómo se estaba perdiendo y estigmatizando el concepto Publicidad, defendiendo el uso de este término que algunos esnob están abandonando o simplemente confundiendo, destaco algunas ideas de un artículo publicado en nuestro medio digital.

“Ni siquiera las asociaciones del sector (con alguna honrosa excepción) mantienen la palabra Publicidad en sus modernizadas nomenclaturas. Y, hasta las propias agencias se definen a sí mismas con tan pintorescos nombres que no solo dan la impresión de querer ocultar su relación con la Publicidad, sino que evidencian un esfuerzo por trasladar un mensaje encriptado acerca de su actividad, con la probable intención de confundir a quienes pretendan identificar la verdadera naturaleza de su trabajo [...] Nadie parece ya querer ser publicitario (ahora muchos nos llaman publicistas, en connivencia con la RAE, para mayor incomodidad de quienes no nos identificamos con el nombre), tal vez porque la profesión ha perdido esa atractiva aureola aspiracional que sí tuvo en su ya distante, época dorada”.

No puedo estar más de acuerdo con estas afirmaciones y os invito a los que no lo hayáis leído a buscar este artículo en nuestra web y completar su lectura (captura el QR para acceder al mismo). Por favor, defendamos esta profesión que tantas satisfacciones nos ha dado.

La publicidad está íntimamente ligada a la sociedad y su evolución. Sin embargo, en ocasiones, esta relación sobrepasa las realidades que las marcas nos quieren vender, lo cual representa un peligro para todos. La demonización de nuestra profesión siempre ha estado vinculada con la venta de milagros o promesas inalcanzables que los productos anunciados no pueden cumplir. Pero ahora hemos ido más allá: muchas marcas se suman, sin reflexión, a cualquier causa que creen que les permita mejorar su imagen, como es el caso de la Sostenibilidad. Más allá del impacto medioambiental inherente a la generación y difusión de publicidad (un aspecto que muchas empresas ya están abordando en sus políticas), las marcas se apresuran a subirse a cualquier iniciativa que les permita lucir la etiqueta de eco-friendly.

En este sentido, el pasado 30 de septiembre Autocontrol organizó una jornada dedicada a El reto de la sostenibilidad y su regulación en el sector publicitario. En este encuentro se reunieron expertos del sector para debatir sobre los desafíos y normativas emergentes en torno a la sostenibilidad, con especial atención a su impacto en la publicidad. Y es que, avanzar hacia una publicidad más sostenible no es un camino sencillo, y una de las principales problemáticas es el famoso greenwashing.

Autocontrol, como entidad que aboga por una publicidad responsable, está centrada en regular tanto las imágenes como los mensajes publicitarios, poniendo la sostenibilidad en el centro. Así, durante la jornada se discutió ampliamente sobre los peligros del greenwashing y cómo combatirlo. Como su nombre sugiere, hace referencia al lavado verde de las marcas, es decir, el intento de presentarse como más sostenibles de lo que realmente son. Este engaño puede manifestarse a través de la difusión de información errónea o incompleta, lo que induce a error a los consumidores e inversores. Estas prácticas, intencionales o no, pueden causar perjuicios significativos.

En 2022, la Comisión Europea destacó que las empresas deben hacer declaraciones de sostenibilidad claras y no engañosas, aunque las sanciones por greenwashing siguen siendo limitadas. Además, se identificaron dificultades en el acceso y calidad de los datos para monitorear estos casos, mientras que muchas autoridades carecen de recursos suficientes para abordarlo adecuadamente. Está por ver cómo evolucionará la regulación y el compromiso de las marcas frente a estos retos".